Moniciones, Lecturas y Reflexion del Lunes 17 de Noviembre del 2025 - SANTA ISABEL DE HUNGRÍA, religiosa, m. obligatoria


Tips Litúrgicos del Día de Hoy

  • En esta memoria obligatoria de Santa Isabel de Hungría, destaca especialmente la simplicidad en el servicio a los pobres, que debe ser reflejo de nuestro amor a Cristo. La liturgia de hoy invita a una celebración sobria pero significativa, con vestimentas blancas como corresponde a esta fiesta.
  • Al celebrar la Eucaristía, es recomendable enfatizar la conexión entre el servicio a los pobres y el encuentro con Cristo mismo, tema central en la vida de Santa Isabel.
  • Durante la presentación de ofrendas, se pueden incluir donaciones específicas para obras de caridad, en sintonía con el espíritu de esta santa patrona de las obras de misericordia.

Citas Bíblicas del Día

  • Primer Lectura: 1 Mac 1, 10-15. 41-43. 54-57. 62-64. Una cólera terrible se abatió sobreIsrael.
  • Salmo: Sal 118. R. Dame vida, Señor, para que observe tus preceptos.
  • Evangelio: Lc 18, 35-43. «¿Qué quieres que haga por ti?» «Señor, que recobre la vista».

Santo del Día

  • Santa Isabel de Hungría (1207-1231) fue una princesa húngara que, a pesar de su alto estatus social, dedicó su vida al servicio de los más necesitados. Casada a los 14 años con Luis IV, landgrave de Turingia, Isabel transformó su palacio en un hospital y distribuía personalmente alimentos y ropa entre los pobres. Tras la muerte prematura de su esposo, renunció a sus privilegios y se unió a la Tercera Orden Franciscana, fundando un hospital en Marburgo donde atendía personalmente a los enfermos.
  • Su vida ejemplifica cómo la verdadera realeza consiste en servir, no en ser servido, y cómo el encuentro con Cristo se realiza en los "últimos" de la sociedad. Isabel reconoció y amó a Cristo en la persona de los pobres, convirtiendo su palacio en un refugio para los necesitados y distribuyendo personalmente alimentos y ropa. Su legado continúa inspirando a millones de personas a través de la Orden Franciscana y las numerosas obras caritativas que llevan su nombre.

Monicion de Entrada

Índice del Artículo

Paz y Bien hermanos y hermanas en el Señor. Hoy nos reunimos como comunidad cristiana, para honrar la memoria de Santa Isabel de Hungría, nuestra querida patrona de las obras de misericordia. En esta memoria obligatoria celebramos a una mujer que, a pesar de su cuna real, encontró a Cristo en los rostros de los pobres y enfermos. Santa Isabel, desposada a los catorce años con Luis IV de Turingia, vivió seis años de felicidad junto a su esposo, dedicándose ambos al servicio de los necesitados. Que su ejemplo nos inspire a abrir nuestros corazones y manos a quienes sufren en nuestro mundo.


Monición a la Primera Lectura

Hermanos y hermanas, la primera lectura de hoy, tomada del primer libro de los Macabeos, nos presenta una época de crisis para el pueblo de Dios, cuando muchos fueron tentados a abandonar sus tradiciones. En tiempos difíciles, algunos permanecieron firmes en su compromiso con la alianza divina. Santa Isabel de Hungría también enfrentó momentos de prueba cuando decidió transformar su palacio en un refugio para los pobres, a pesar de las críticas y dificultades. Que esta lectura nos inspire a mantenernos firmes en nuestra fe y en nuestro compromiso con los más necesitados, especialmente en momentos de adversidad.


Primera Lectura Del Dia de Hoy

Lectura del primer libro de los Macabeos     1, 10-15. 41-43. 54-57. 62-64

    En aquellos días:
    Surgió un vástago perverso, Antíoco Epífanes, hijo del rey Antíoco, que había estado en Roma como rehén y subió al trono el año ciento treinta y siete del Imperio griego. Fue entonces cuando apareció en Israel un grupo de renegados que sedujeron a muchos, diciendo: «Hagamos una alianza con las naciones vecinas, porque desde que nos separamos de ellas, nos han sobrevenido muchos males».
    Esta propuesta fue bien recibida, y algunos del pueblo fueron en seguida a ver al rey y este les dio autorización para seguir las costumbres de los paganos. Ellos construyeron un gimnasio en Jerusalén al estilo de los paganos, disimularon la marca de la circuncisión y, renegando de la santa alianza, se unieron a los paganos y se entregaron a toda clase de maldades.
    El rey promulgó un decreto en todo su reino, ordenando que todos formaran un solo pueblo y renunciaran a sus propias costumbres. Todas las naciones se sometieron a la orden del rey y muchos israelitas aceptaron el culto oficial, ofrecieron sacrificios a los ídolos y profanaron el sábado.
    El día quince del mes de Quisleu, en el año ciento cuarenta y cinco, el rey hizo erigir sobre el altar de los holocaustos la Abominación de la desolación. También construyeron altares en todos las ciudades de Judá. En las puertas de las casas y en las plazas se quemaba incienso. Se destruían y arrojaban al fuego los libros de la Ley que se encontraban, y al que se descubría con un libro de la Alianza en su poder, o al que observaba los preceptos de la Ley, se lo condenaba a muerte en virtud del decreto real.
    Sin embargo, muchos israelitas se mantuvieron firmes y tuvieron el valor de no comer alimentos impuros; prefirieron la muerte antes que mancharse con esos alimentos y quebrantar la santa alianza, y por eso murieron. Y una gran ira se descargó sobre Israel.

— Palabra de Dios.

— Te alabamos, Señor.

(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


Salmo Responsorial

SALMO     Sal 118, 53. 61. 134. 150. 155. 158

R. ¡Dame vida, Señor, y guardaré tus mandamientos!

Me lleno de indignación ante los pecadores,
ante los que abandonan tu ley.
Los lazos de los malvados me rodean,
pero yo no me olvido de tu ley. 

R. ¡Dame vida, Señor, y guardaré tus mandamientos!

Líbrame de la opresión de los hombres,
y cumpliré tus mandamientos.
Se acercan a mí los que me persiguen con perfidia,
los que están alejados de tu ley. 

R. ¡Dame vida, Señor, y guardaré tus mandamientos!

La salvación está lejos de los impíos,
porque no buscan tus preceptos.
Veo a los pecadores y siento indignación,
porque no cumplen tu palabra. 

R. ¡Dame vida, Señor, y guardaré tus mandamientos!


Monición del Evangelio

El evangelio de hoy nos presenta el encuentro de Jesús con el ciego de Jericó, quien con fe clamó: "¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!". Este grito de fe resuena especialmente en la memoria de Santa Isabel de Hungría, quien supo ver a Cristo en los rostros de los pobres y necesitados. Santa Isabel, como el ciego Bartimeo, reconoció a Jesús en los marginados de su tiempo y respondió con generosidad a su llamado. Al escuchar el evangelio, dejémonos interpelar por la pregunta de Jesús: "¿Qué quieres que haga por ti?", y pidamos la gracia de reconocer y servir a Cristo en nuestros hermanos más necesitados, como lo hizo nuestra santa patrona.


Aleluia.
«Yo soy la luz del mundo.
El que me sigue tendrá la luz de la Vida», dice el Señor.
Aleluia.


Evangelio Del dia de Hoy

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     18, 35-43

    Cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía. Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret. El ciego se puso a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!». Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».
    Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó: «¿Qué quieres que haga por ti?».
    «Señor, que yo vea otra vez».
    Y Jesús le dijo: «Recupera la vista, tu fe te ha salvado». En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.

Palabra del Señor.

— Gloria a ti, Señor Jesús.


Oración de los Fieles

Oremos, hermanos, por la santa madre Iglesia y por las intenciones que el Señor conoce de cada uno de nosotros.

  • Por el Santo Padre, el Papa Francisco, para que guíe con sabiduría a toda la Iglesia: Oremos.
  • Por los obispos, sacerdotes y diáconos, para que sean fieles servidores del Evangelio: Oremos.
  • Por los cristianos perseguidos en diversas partes del mundo, para que mantengan firme su fe: Oremos.
  • Por los pobres y necesitados, especialmente por aquellos que hoy no tienen qué comer: Oremos. (Según la petición de caminoyoracion.org, elevamos una especial oración por las personas que sufren de hambre en el mundo, pidiendo al Señor que multiplique los recursos y el corazón generoso de quienes pueden ayudar).
  • Por los enfermos y los que sufren, para que encuentren consuelo en Cristo: Oremos.
  • Por todos nosotros aquí reunidos, para que como Santa Isabel, sepamos ver a Cristo en nuestros hermanos: Oremos.

Monición de Presentación de Ofrendas

En este momento de la liturgia, presentamos al Señor no solo el pan y el vino, sino también nuestro compromiso de servir a los necesitados como lo hizo Santa Isabel de Hungría. Que estas ofrendas, junto con nuestro deseo de vivir en solidaridad con los más pobres, sean aceptadas por Dios Padre todopoderoso.

Que este sacrificio eucarístico nos impulse a ser testigos del amor misericordioso de Cristo en nuestro mundo, especialmente hacia quienes están marginados y olvidados.


Oración de Comunión Espiritual

Señor Jesús, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo por sobre todas las cosas y deseo reciberte en mi alma. Puesto que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Quédate conmigo, no me dejes solo por un instante, sino que, como a Santa Isabel de Hungría, guíame a servirte en los pobres y necesitados. Amén.


Reflexión del día

El Evangelio de hoy nos presenta a un ciego que, a pesar de su limitación física, tiene una visión interior más clara que muchos que ven con los ojos del cuerpo. Bartimeo reconoce a Jesús como "hijo de David", título mesiánico que muchos que "ven" se niegan a aceptar. Su fe lo impulsa a gritar sin vergüenza, a pesar de los que intentan silenciarlo, demostrando que la verdadera fe no teme al qué dirán.

Santa Isabel de Hungría, cuya memoria celebramos hoy, también tuvo esta "visión interior" que le permitió reconocer a Cristo en los rostros de los pobres y enfermos. A los 14 años, casada con Luis de Turingia, transformó su palacio en un refugio para los necesitados, atendiendo personalmente a los enfermos y distribuyendo alimentos y ropa. Tras la muerte de su esposo, renunció a sus privilegios y se unió a la Tercera Orden Franciscana, fundando un hospital en Marburgo.

El Papa Francisco, en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium, afirma: "La misericordia se convierte en criterio para nuestra propia vida cristiana. ¿Cómo podemos generar una 'revolución de la ternura' si no nos acercamos a tocar la carne doliente de Cristo en los hermanos y hermanas que sufren?" (Francisco, 2013, n. 199).

La historia de Santa Isabel nos recuerda que el servicio a los pobres no es una opción para los cristianos, sino una exigencia esencial de la fe. Como escribe san Juan Pablo II en su encíclica Deus Caritas Est: "El amor al prójimo, fundado en el amor a Dios, es una parte constitutiva del concepto cristiano de amor" (Juan Pablo II, 2005, n. 18).

En un mundo donde tantos se sienten invisibles, marginados o ignorados, somos llamados a desarrollar la "visión espiritual" que nos permita reconocer la dignidad sagrada en cada persona. El ciego de Jericó gritó: "¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!", y Santa Isabel escuchó ese grito en cada persona necesitada que encontraba en su camino.

El teólogo Gustavo Gutiérrez, en su obra Teología de la Liberación: Perspectivas, señala que "la opción por los pobres no es una opción ideológica, sociológica o política, sino un requisito evangélico para seguir a Jesús" (Gutiérrez, 1971, p. 181). Esta opción no consiste solo en dar limosna, sino en trabajar por la justicia y transformar las estructuras que generan pobreza.

La vida de Santa Isabel nos desafía a preguntarnos: ¿Qué estamos dispuestos a renunciar por amor a Cristo en los pobres? ¿Estamos dispuestos a salir de nuestra zona de confort para encontrarnos con quienes sufren? La santidad no consiste en grandes gestos espectaculares, sino en el amor cotidiano y concreto hacia los que están a nuestro alrededor.


Monición de despedida

Hermanos y hermanas, terminamos esta celebración con el ejemplo de Santa Isabel de Hungría presente en nuestros corazones. Que su vida de servicio desinteresado a los pobres nos inspire a todos a ver a Cristo en cada persona que encontramos en nuestro camino.

Al salir de aquí, llevemos con nosotros la fe del ciego de Jericó, que reconoció a Jesús como Salvador, y el corazón generoso de Santa Isabel, que sirvió a Cristo en los más necesitados. Que Dios todopoderoso nos bendiga, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.


Referencias

Francisco. (2013). Evangelii Gaudium: Exhortación apostólica sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual. Santa Sede. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html

Gutiérrez, G. (1971). Teología de la Liberación: Perspectivas. CEP. (p. 181)

Juan Pablo II. (2005). Deus Caritas Est: Carta encíclica sobre el amor cristiano. Santa Sede. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_20051225_deus-caritas-est.html

Lecturas litúrgicas para el 17 de noviembre de 2025. (2025). Curas.com.ar. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/

Santa Isabel de Hungría. (2025). Oración y Liturgia de las horas para el día 17-11-2025. https://www.liturgiadehora.org/17-11-2025

Santo del día: Santa Isabel de Hungría. (2025). Oraciones Católicas. https://www.oracionescatolicas.info/santos/santa-isabel-de-hungria/


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