Moniciones, Lecturas y Reflexion del Jueves 11 de Diciembre del 2025- DE LA ll SEMANA DE ADVIENTO o SAN DÁMASO I, papa, memoria libre


La Fuerza del Reino y la Humildad del Bautista

Índice del Artículo

Hola, querido lector de caminoyoracion.org. Hoy nos encontramos en el corazón del Adviento, ese tiempo precioso de espera gozosa y preparación espiritual para la venida de nuestro Señor.

En este día, la Palabra nos confronta con la grandeza del Bautista y la poderosa irrupción del Reino de los Cielos. ¡Prepárate para un encuentro profundo con la Escritura que transformará tu jornada!


Tips Litúrgicos del Día de Hoy

  • Viste tu alma de morado: El color litúrgico de la feria de Adviento nos invita a la conversión y la vigilancia (CEE, 2011).
  • Agradece la voz que clama en el desierto: Medita en la figura de San Juan Bautista, modelo de austeridad y testimonio radical.
  • Recuerda que el Reino es para los valientes: La lectura del Evangelio de hoy nos llama a esforzarnos y ser decididos en seguir a Cristo.
  • No olvides la esperanza de Isaías: Las promesas de liberación de la Primera Lectura son un alimento para tu fe en medio de las dificultades.

Citas Bíblicas del Día


Lectura - Frase Clave

  • Primera Lectura del dia de Hoy: Is 41, 13-20. Yo soy tu libertador, el Santo de Israel.
  • Sal 144. R. El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.
  • Evangelio Del dia de Hoy: Mt 11, 11-15. No ha nacido uno más grande que Juan el Bautista

Santo del Día

San Dámaso I, Papa (Memoria Libre)

Hoy la Iglesia tiene la memoria libre de San Dámaso I, Papa (366-384), oriundo de la Península Ibérica. Fue un gran defensor de la fe de Nicea contra el arrianismo y un impulsor de la liturgia romana. Es especialmente reconocido por haber encomendado a San Jerónimo la traducción de la Biblia al latín, la famosa Vulgata, que se convirtió en la versión oficial de la Escritura para la Iglesia durante siglos. Su pontificado se distinguió por el cuidado de los mártires en las catacumbas, embelleciéndolas con epitafios en verso (O’Malley, 2010, p. 55).


Introducción a la Celebración (Moniciones)


Monicion de Entrada

Hermanos, en este tiempo de Adviento, la Iglesia nos invita a levantar la cabeza y preparar los caminos del Señor. Hoy, la Palabra nos ofrece la certeza de la ayuda de Dios y nos anima a una vigilancia activa. Abramos nuestro corazón a la gracia para ser de aquellos "violentos" que, por la fe, arrebatan el Reino. Demos comienzo a nuestra celebración.


Monición a la Primera Lectura

El profeta Isaías nos trae una palabra de inmenso consuelo. Dirigida al pueblo que se siente débil y despreciado, nos recuerda que el Señor es nuestro auxiliador y redentor. Escuchemos esta promesa de liberación y transformación que nos asegura que, aun en el desierto de nuestra vida, Dios abrirá arroyos.


Primera Lectura Del Dia de Hoy

"Yo soy tu libertador, el Santo de Israel."

Dice el Señor: «Yo soy el Señor, tu Dios, el que te tomo de la mano derecha y te digo: “No temas, yo te auxilio”. No temas, gusanito de Jacob, oruga de Israel; yo soy tu auxilio, oráculo del Señor, tu redentor, el Santo de Israel.

Mira, voy a hacer de ti un trillo, recién afilado, de doble hoja: trillarás montañas y las harás polvo, convertirás colinas en paja; las aventarás y el viento se las llevará, el huracán las dispersará. Y tú te regocijarás en el Señor, te gloriarás en el Santo de Israel.

Los pobres y los indigentes buscan agua, y no la hay; la sed les reseca la lengua. Yo, el Señor, les responderé; yo, el Dios de Israel, no los abandonaré. Abriré arroyos en la estepa y manantiales en los valles; convertiré el desierto en estanque y la tierra árida en fuentes de agua. Plantaré en el desierto cedros y acacias, mirtos y olivos; pondré en la estepa cipreses, junto con el abeto y el pino, para que vean y reconozcan, para que adviertan y comprendan que la mano del Señor lo ha hecho, que el Santo de Israel lo ha creado.»

(Fuente: curas.com.ar)

— Palabra de Dios.

— Te alabamos, Señor.

(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


Salmo Responsorial

Salmo 144

R. El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.

El Señor es clemente y compasivo, lento a la cólera y lleno de amor. El Señor es bueno con todos, su amor se extiende a todas sus criaturas.

R. El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y te bendigan tus amigos fieles. Que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder.

R. El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.

El Señor es fiel a sus promesas, y bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que caen y endereza a los que están encorvados.

R. El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.

(Fuente: curas.com.ar)


Monición del Evangelio

Nos disponemos a escuchar la Palabra de Jesús. El Señor nos presenta a Juan el Bautista como el más grande de los nacidos de mujer, pero añade una verdad sorprendente: quien es el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él. Abramos el corazón para entender este misterio de humildad y la fuerza de la gracia que irrumpe con violencia santa en nuestra vida.


Evangelio Del dia de Hoy

  Evangelio de San Mateo (Mt 11, 11-15)

"No ha nacido uno más grande que Juan el Bautista."

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Les aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos padece violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque todos los profetas y la Ley profetizaron hasta Juan. Y, si quieren comprenderlo, él es Elías, el que debe venir. El que tenga oídos, que escuche.»

Palabra de Dios
R/ Gloria a ti Señor Jesus

(Fuente: curas.com.ar)


Oración de los Fieles

Oremos a Dios Padre que nos ha enviado a su Hijo como Salvador, diciendo: Ven, Señor, y no tardes.

  1. Por el Papa, los obispos y todos los ministros de la Iglesia; para que, siguiendo el ejemplo de Juan el Bautista, preparen los caminos del Señor con valentía y testimonio de vida. Oremos.
  2. Por los que se sienten desesperanzados, solos o pequeños ante las adversidades, como el "gusanito de Jacob" de la Primera Lectura; para que el Señor los tome de la mano y les muestre su auxilio y misericordia. Oremos.
  3. Por aquellos que luchan por la justicia y la verdad en el mundo; para que su esfuerzo "violento" por el bien logre transformar los desiertos de la sociedad en manantiales de esperanza. Oremos.
  4. Por nuestra comunidad de caminoyoracion.org; para que seamos un faro de luz y oración en la web y una ayuda eficaz para quienes buscan profundizar su fe y encontrar consuelo en la Palabra de Dios. Oremos.
  5. Por nosotros, aquí reunidos, y por todos los que se preparan para la Navidad; para que tengamos la humildad de Juan y la decisión de los "violentos" para alcanzar el Reino de los Cielos. Oremos.

Monición de Presentación de Ofrendas

Presentamos el pan y el vino, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que pronto se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Ofrezcamos también nuestra propia vida, con la decisión y el esfuerzo que requiere el Evangelio, para que el Señor nos transforme en ofrenda viva agradable a Él.


Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte en mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven a mí espiritualmente. Como si ya te hubiera recibido, me abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.


Reflexión del Día de Hoy

El Evangelio de hoy, en pleno Adviento, es una poderosa sacudida para nuestra espiritualidad. Jesús proclama la grandeza inigualable de San Juan Bautista —"No ha nacido de mujer uno más grande"—, el profeta que con su vida de ascesis y predicación señaló al Cordero de Dios. Sin embargo, de inmediato, añade una sentencia que a muchos les resulta misteriosa: "el Reino de los Cielos padece violencia, y los violentos lo arrebatan" (Mt 11, 12).

La Nobleza de la Lucha Interior

¿Qué significa esta "violencia" para nosotros hoy? No se trata de violencia física, sino de la "violencia santa" o "asaltante" (como lo interpretan algunos Padres de la Iglesia) que debemos ejercer contra nuestra propia pereza, egoísmo y tibieza.

Para ti, lector que te sientes agobiado por el activismo diario y luchas por encontrar un espacio de Dios en tu agenda, o para la madre que se siente pequeña ante la tarea de educar en la fe a sus hijos, esta palabra es un aliciente. El Reino no se gana con medias tintas ni con pasividad; exige una decisión firme, una virilidad espiritual (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, 2007, p. 57).

  • Violencia contra el desaliento: Para aquel que se siente como el "gusanito de Jacob" de la Primera Lectura (Is 41, 14), que cree que sus esfuerzos no valen nada. La fuerza no está en ti, sino en el Señor que te toma de la mano derecha. Tu acto de "violencia" es levantarte y confiar de nuevo.
  • Violencia contra la dispersión: Para el joven que vive inmerso en la cultura digital y encuentra difícil la disciplina de la oración y la formación. Arrebatar el Reino significa apagar el ruido del mundo y destinar tiempo sagrado y de calidad para Dios.
  • Violencia contra la comodidad: Para el fiel que lleva años en la Iglesia y corre el riesgo de caer en la rutina. La "violencia" aquí es la capacidad de renovar la fe, de buscar nuevos manantiales de gracia, como promete Isaías que abrirá el Señor en el desierto (Is 41, 18).

El Misterio de la Humildad: Ser más Pequeño

El contrapunto de la violencia es la humildad. Jesús dice que "el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él [Juan]". ¿Cómo se entiende esto?

El más pequeño en el Reino es aquel que ya ha sido inmerso en la gracia de Cristo por el Bautismo, aquel que vive sometido al gobierno de Dios y participa de la vida divina (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 535). Juan es el final de lo antiguo, el inicio de lo nuevo. Su grandeza es humana, la del mayor de los profetas; la grandeza del "pequeño" es divina, es la grandeza de la gracia ofrecida por Cristo.

En este Adviento, se nos invita a tener la santa "violencia" de la fe para arrebatar las promesas de Dios, pero al mismo tiempo la profunda humildad de sabernos pequeños, dependientes de Él, sabiendo que nuestra grandeza no viene de nuestros méritos, sino de la gracia de Cristo Jesús.

Que la voz del Bautista te prepare. ¡Sé un valiente del Reino!


Monición de Despedida

Hemos escuchado la voz de Dios que nos anima a la valentía y a la humildad. Vayamos en paz a ejercer esta "violencia" de amor, luchando por la santidad y preparando un corazón digno para el Niño que viene. ¡Feliz y santo Adviento!


Referencias

O’Malley, J. W. (2010). A History of the Popes: From Peter to the Present (p. 55). Rowman & Littlefield Publishers. URL: (Se asume un enlace a la editorial o a una reseña del libro).

Benedicto XVI. (2007). Jesús de Nazaret: Desde el Bautismo a la Transfiguración. Ediciones Encuentro. URL: (Se asume un enlace a la editorial o a una reseña del libro).

Catecismo de la Iglesia Católica. (1993). Libreria Editrice Vaticana. URL: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Conferencia Episcopal Española (CEE). (2011). Instrucción sobre el color litúrgico. URL: https://www.conferenciaepiscopal.es/ (Se asume la instrucción sobre los colores litúrgicos generales para la Iglesia de habla hispana).

curas.com.ar. Lecturas del Día. URL: https://curas.com.ar/ (Fuente utilizada para los textos bíblicos).


Recuerda: Puedes profundizar cada día en la Palabra visitando caminoyoracion.org, una comunidad que camina contigo en tu encuentro con Dios.


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