Lecturas y Reflexion del Viernes 14 de Noviembre del 2025 - DE LA XXXll SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Feria.


Tips Litúrgicos del Día de Hoy

  • Mantén una actitud de vigilancia espiritual, preparándote para la venida del Señor como nos enseña el Evangelio de hoy.
  • Usa el color verde en los paramentos litúrgicos, ya que estamos en tiempo ordinario.
  • Durante la celebración, resalta especialmente el mensaje sobre la imprevisibilidad del Reino de Dios presente en las lecturas de hoy.
  • Invita a la comunidad a reflexionar sobre la importancia de conocer a Dios más allá de sus obras creadas, según la primera lectura de la Sabiduría.

Citas Bíblicas del Día

  • primera Lectura: Sab 13, 1-9. Si han sido capaces de escudriñar el universo, ¿cómo no encontraron a su Señor?
  • Salmo: Sal 18. R. El cielo proclama la gloria de Dios.
  • Evangelio: Lc 17, 26-37. El día que se revele el Hijo del hombre.

Primera Lectura Del Dia de Hoy

Índice del Artículo

Lectura del libro de la Sabiduría     13, 1-9

    Vanos por naturaleza son todos los hombres
        que han ignorado a Dios,
    los que, a partir de las cosas visibles,
        no fueron capaces de conocer a «Aquel que es»,
    y al considerar sus obras, no reconocieron al Artífice.
    En cambio, tomaron por dioses rectores del universo
    al fuego, al viento, al aire sutil, a la bóveda estrellada,
    al agua impetuosa o a los astros luminosos del cielo.
    Ahora bien, si fascinados por la hermosura de estas cosas,
    ellos las consideraron como dioses,
    piensen cuánto más excelente es el Señor de todas ellas,
    ya que el mismo Autor de la belleza es el que las creó.
    Y si quedaron impresionados por su poder y energía,
    comprendan, a partir de ellas,
        cuánto más poderoso es el que las formó.
    Porque, a partir de la grandeza y hermosura de las cosas,
    se llega, por analogía, a contemplar a su Autor.
    Sin embargo, estos hombres
        no merecen una grave reprensión,
    porque tal vez se extravían buscando a Dios
        y queriendo encontrarlo;
    como viven ocupándose de sus obras, las investigan
    y se dejan seducir por lo que ven:
    ¡tan bello es el espectáculo del mundo!
    Pero ni aún así son excusables:
    si han sido capaces de adquirir tanta ciencia
    para escrutar el curso del mundo entero,
    ¿cómo no encontraron más rápidamente al Señor de todo?

— Palabra de Dios.

— Te alabamos, Señor.

(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


Salmo Responsoria

SALMO     Sal 18, 2-5b

R. ¡El cielo proclama la gloria de Dios!

El cielo proclama la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
un día transmite al otro este mensaje
y las noches se van dando la noticia. 

R. ¡El cielo proclama la gloria de Dios!

Sin hablar, sin pronunciar palabras,
sin que se escuche su voz,
resuena su eco por toda la tierra
y su lenguaje, hasta los confines del mundo. 

R. ¡El cielo proclama la gloria de Dios!


Aleluia.
Tengan ánimo y levanten la cabeza,
porque está por llegarles la liberación.
Aleluia.


Evangelio Del dia de Hoy

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 17, 26-37

Jesús dijo a sus discípulos:
«En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempo de Noé. La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos.
Sucederá como en tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía. Pero el día en que Lot salió de Sodoma, cayó del cielo una lluvia de fuego y de azufre que los hizo morir a todos. Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre.
En ese Día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, no baje a buscarlas. Igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. El que trate de salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará.
Les aseguro que en esa noche, de dos que estén comiendo juntos, uno será llevado y el otro dejado; de dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra dejada».
Entonces le preguntaron: «¿Dónde sucederá esto, Señor?»
Jesús les respondió: «Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres».

Palabra del Señor.

— Gloria a ti, Señor Jesús.


Oración de los Fieles

  • Por la Santa Iglesia, para que siempre proclame con fidelidad la venida del Señor y mantenga viva la esperanza en el corazón de los creyentes. Oremos.
  • Por todos los que hoy trabajan incansablemente por la unidad de los cristianos, siguiendo el ejemplo de San Josafat, para que encuentren el apoyo necesario y perseveren en su misión. Oremos.
  • Por aquellos que se han alejado de Dios por el esplendor de las criaturas, sin reconocer al Creador, para que encuentren el camino de vuelta a la casa del Padre. Oremos.
  • Por las personas que viven con miedo ante el futuro, para que encuentren en la Palabra de Dios la fuerza para vivir con esperanza y vigilancia. Oremos.
  • Por nuestra comunidad parroquial, para que seamos testigos coherentes del Evangelio en medio de un mundo que a menudo olvida la presencia de Dios. Oremos.

Monición de Presentación de Ofrendas

Mientras presentamos estos dones al Señor, recordemos que Dios nos invita a vivir con responsabilidad y vigilancia en medio de nuestras ocupaciones cotidianas. Que estos pan y vino, fruto del trabajo humano y de la tierra, nos recuerden que nuestra vida ordinaria puede ser santificada cuando está orientada hacia Dios. Que nuestra ofrenda sea signo de nuestra disposición a acoger el Reino de Dios que se manifiesta en lo cotidiano, sin esperar señales espectaculares, sino encontrando a Cristo en las realidades de cada día.


Oración de Comunión Espiritual

Señor Jesús, que hoy no puedo recibir sacramentalmente, te adoro como presente en el Santísimo Sacramento del altar. Creo que estás allí, verdadero Dios y verdadero hombre, como lo estás en el Cielo. Te amo por sobre todas las cosas y deseo tenerte dentro de mi alma. Ya que no puedo recibirte sacramentalmente, entra al menos espiritualmente en mi corazón. Quédate conmigo y no permitas que me aparte de ti. Amén.


Reflexión del día de Hoy

El Evangelio de hoy nos presenta una poderosa enseñanza sobre la imprevisibilidad de la venida del Reino de Dios. Jesús compara la situación de los días previos al diluvio en tiempos de Noé y la destrucción de Sodoma en tiempos de Lot con los días en que "se revele el Hijo del hombre". Lo impactante de esta comparación es que en ambos casos catastróficos, la vida cotidiana seguía su curso normal hasta el momento mismo del juicio: "comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento" (Lc 17,27).

Esta imagen nos confronta con una realidad incómoda: el peligro no siempre viene acompañado de señales evidentes. Muchas veces el mayor riesgo es precisamente la normalidad que nos adormece espiritualmente. Como señala el Papa Benedicto XVI en su exhortación postsinodal Verbum Domini: "La Palabra de Dios nos despierta del sueño de la indiferencia y nos llama a la vigilancia" (n. 96). Vivimos en una cultura que normaliza la ausencia de Dios, donde el materialismo y el consumismo han creado una falsa sensación de seguridad y estabilidad.

La primera lectura de la Sabiduría complementa esta reflexión al señalar que "insensatos han sido todos los hombres que no han conocido a Dios y no han sido capaces de, por las cosas que se ven, conocer al que es" (Sab 13,1). Aquí encontramos una crítica profunda a la mentalidad que se detiene en la superficie de las cosas sin llegar a su Creador. El peligro no está tanto en ignorar a Dios directamente, sino en no reconocerlo a través de sus obras. Como explica el teólogo Hans Urs von Balthasar en Teo-dramática: "El mundo no es un escenario cerrado, sino un teatro abierto hacia la trascendencia" (p. 127).

La vida ordinaria no es incompatible con la espera del Reino, pero debe ser vivida con una conciencia transformada. Jesús no critica las actividades cotidianas (comer, beber, trabajar), sino la actitud con la que se realizan: sin ninguna referencia a Dios ni preocupación por su Reino. San Juan Pablo II, en su carta encíclica Fides et Ratio, señala que "la verdad no se reduce a lo que puede ser medido y verificado experimentalmente, sino que abarca también lo que da sentido a la existencia humana" (n. 88).

La advertencia de Jesús sobre "la mujer de Lot" (Lc 17,32) es particularmente significativa. Ella miró atrás con anhelo hacia lo que dejaba, perdiendo así la oportunidad de avanzar hacia lo nuevo. En nuestra vida espiritual, a menudo nos aferramos a realidades pasadas o inadecuadas que nos impiden avanzar en la fe. Como escribe el Padre Henri Nouwen en El retorno del hijo pródigo: "La tentación más grande es la de mirar atrás, de aferrarnos al pasado, de no creer que algo nuevo es posible" (p. 76).

El mensaje central de hoy es la vigilancia activa: no una espera pasiva, sino una vida transformada por la presencia de Cristo. No se trata de calcular fechas o interpretar señales, sino de vivir cada momento con responsabilidad y fidelidad. Como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica: "Esta vigilancia es inseparable de la oración de esperanza: 'Maranatha!' ('¡Ven, Señor!')" (n. 671).

La vida cristiana auténtica no consiste en huir del mundo, sino en transformarlo desde dentro, reconociendo la presencia de Dios en lo ordinario. En palabras de San Josemaría Escrivá: "Encontrarás a Dios en las cosas de cada día. En el trabajo, en el trato con las personas, en el cumplimiento de tus obligaciones" (Camino, n. 304). La verdadera sabiduría consiste en reconocer a Dios en todas las cosas y a todas las cosas en Dios.


Monición de despedida

Hermanos y hermanas, al concluir esta celebración, llevemos con nosotros la llamada a vivir con vigilancia y responsabilidad. Que el mensaje de hoy no quede como una advertencia distante, sino que se convierta en una invitación a examinar cómo vivimos nuestra fe en medio de las ocupaciones cotidianas. No dejemos que la normalidad nos adormezca espiritualmente, sino que, como nos recuerda la primera lectura, busquemos siempre al Creador en sus obras. Que San Josafat, cuya fiesta celebramos hoy, nos inspire a trabajar por la unidad de todos los cristianos en la verdad y en el amor. Vayamos en paz, siendo testigos del Reino que ya está presente en medio de nosotros, listos para acoger la venida del Señor en cualquier momento. ¡Dios les bendiga!


Referencias

Catecismo de la Iglesia Católica. (1992). Catecismo de la Iglesia Católica. Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. (2000). Instrucción General del Misal Romano. Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20000416_igmr2000_sp.html

Nouwen, H. J. M. (1994). El retorno del hijo pródigo. Ediciones Paulinas.

Benedicto XVI. (2010). Verbum Domini. Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/apost_exhortations/documents/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini.html

Juan Pablo II. (1998). Fides et Ratio. Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_14091998_fides-et-ratio.html

Escrivá de Balaguer, J. (1934). Camino. Ediciones Studium.

Balthasar, H. U. (1988). Teo-dramática: Teatro cósmico. Editorial Encuentro. (Original work published 1983)

curas.com.ar. (2025). Libros Litúrgicos. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/


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