
Datos Litúrgicos de las Laudes de Hoy
Día: Martes 1 de Septiembre de 2026 | Semana del Salterio: Semana II | Color: Verde
Invocación Inicial
V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Himno de Laudes
Este mundo es el taller
donde el hombre va a labrar,
con la fuerza de su fe,
la ciudad que no tendrá fin.
Al despertar la mañana,
te ofrecemos nuestro afán,
y pedimos que tu gracia
nos sostenga en la verdad.
Tú que riges el trabajo
de los hombres en la tierra,
haz que todo nuestro esfuerzo
sirva al bien de la hermandad.
Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Salmodia Matutina
Salmo 42: Deseo de Dios y de su templo
Antífona 1: Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa contra gente sin piedad.
Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
Las lágrimas son mi pan de día y de noche,
mientras me dicen todo el día: «¿Dónde está tu Dios?»
Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen y me conduzcan a tu monte santo, a tu morada.
Y llegaré al altar de Dios, al Dios de mi alegría,
y te alabaré al son de la cítara, Dios, Dios mío.
Antífona 1: Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa contra gente sin piedad.
Cántico de Ezequías (Is 38, 10-14. 17-20)
Antífona 2: Sálvame, Señor, y te cantaremos todos los días de nuestra vida.
Yo pensé: «En medio de mis días tengo que marchar
hacia las puertas del abismo; privado del resto de mis años».
Yo me decía: «Ya no veré más al Señor en la tierra de los vivos,
ya no miraré a los hombres entre los habitantes del mundo».
Tú me has librado de la fosa de la nada,
arrojando a tu espalda todos mis pecados.
El Señor nos salvará, y tocaremos nuestras arpas
todos los días de nuestra vida en la casa del Señor.
Antífona 2: Sálvame, Señor, y te cantaremos todos los días de nuestra vida.
Salmo 64: Acción de gracias por la fertilidad de la tierra
Antífona 3: A ti, oh Dios, te corresponde un himno en Sión.
A ti, oh Dios, te corresponde un himno en Sión;
a ti se te debe cumplir el voto, porque tú escuchas las súplicas.
Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua.
Preparas los trigales; riegas los surcos, allanas los terrones.
Coronas el año con tus bienes, tus sendas rezuman abundancia.
Antífona 3: A ti, oh Dios, te corresponde un himno en Sión.
Lectura Breve (Romanos 13, 11-13a)
Hermanos: Dense cuenta del momento en que viven; ya es hora de que se despierten del sueño, porque nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad.
R/. Escucha, Señor, mi voz por la mañana.
V/. Por la mañana me presento ante ti y me quedo esperando.
Cántico Evangélico: Benedictus (Cántico de Zacarías)
Antífona del Benedictus: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
Antífona del Benedictus: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.
Preces Comunitarias
Demos gracias a Cristo, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, y digámosle con fe:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra vida.
Concédenos comenzar este día con gozo, y que en todas nuestras acciones busquemos tu gloria:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra vida.
Mira con bondad a los enfermos, a los que sufren y a los abandonados; haz que experimenten tu consuelo:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra vida.
Bendice a nuestras familias y a toda la comunidad de Camino y Oración que hoy se une en oración:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra vida.
Llenos de confianza filial, digamos juntos la oración que el mismo Cristo nos enseñó:
Padre nuestro, que estás en el cielo...
Oración Conclusiva y Bendición
Señor Dios, luz verdadera y fuente de toda luz: concédenos que este nuevo día que nos regalas sea fecundo en buenas obras, para que vivamos siempre en tu presencia y demos testimonio de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
📖 Continúa tu jornada: Medita las Lecturas y Evangelio de la Santa Misa de Hoy.
🌅 Al atardecer: Reza con nosotros las Vísperas de Hoy.
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