
Tips Litúrgicos del Día
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura del Día de Hoy
- Lectura del segundo libro de Samuel (7, 4-17)
- Salmo del Día de Hoy
- Salmo 88
- Monición del Evangelio
- Evangelio del Día de Hoy
- Lectura del santo Evangelio según san Marcos (4, 1-20)
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del Día de Hoy: "La Casa, la Semilla y la Tierra"
- Monición de Despedida
- Referencias:
• Fecha: Miércoles de la III Semana del Tiempo Ordinario.
• Celebración: Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia. (Memoria Obligatoria).
• Color: Blanco.
• Misal: Se utilizan las oraciones propias de la memoria (colecta) y el resto del común de doctores o de pastores. Prefacio común o de los santos.
• Leccionario: Las lecturas son las feriales correspondientes al Año Par (2026).
• Nota Pastoral: Es un día propicio para pedir por los teólogos, estudiantes, universidades y escuelas católicas, dado que Santo Tomás es el patrono de la educación católica.
Citas Bíblicas del Día
Según el calendario litúrgico oficial para el año 2026:
• Primera Lectura: 2 Samuel 7, 4-17.
• Salmo Responsorial: Salmo 88 (89).
• Evangelio: Marcos 4, 1-20.
Santo del Día
Santo Tomás de Aquino (1225-1274) Llamado el "Doctor Angélico", fue un fraile dominico italiano, teólogo y filósofo. Es considerado uno de los más grandes pensadores de la Iglesia Católica. Su obra cumbre, la Summa Theologiae, armonizó la fe cristiana con la razón aristotélica, demostrando que ambas provienen de Dios y no pueden contradecirse. Fue un hombre de profunda humildad, oración y devoción eucarística (autor de himnos como el Pange Lingua). Es patrono de las universidades, colegios y escuelas católicas.
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas, nos reunimos hoy para celebrar la Eucaristía en la memoria de Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia. Él fue un hombre que supo hacer de su inteligencia un camino hacia la santidad, enseñándonos que estudiar y buscar la verdad es también una forma de orar. Hoy la Palabra de Dios nos hablará de promesas y de siembra. Escucharemos la gran promesa de Dios a David de una descendencia eterna y la parábola del sembrador que nos invita a ser "tierra buena". Pidamos al Señor que, a ejemplo de Santo Tomás, nuestra mente se ilumine con la fe y nuestro corazón se abra para acoger la semilla del Reino.
Monición a la Primera Lectura
El profeta Natán trae una palabra decisiva de parte de Dios para el rey David. David quería construirle una casa (un templo) a Dios, pero Dios le responde cambiándole los planes: no será David quien construya la casa a Dios, sino Dios quien "construirá una casa" (una dinastía) a David. Es el anuncio mesiánico de que un descendiente suyo reinará para siempre.
Primera Lectura del Día de Hoy
Lectura del segundo libro de Samuel (7, 4-17)
En aquellos días, la palabra del Señor llegó a Natán: «Ve y dile a mi siervo David: “Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Desde el día en que saqué a los israelitas de Egipto hasta hoy no he habitado en una casa, sino que he ido de acá para allá en una tienda y en una morada. En todo el tiempo que he caminado con todos los israelitas, ¿acaso he dicho a una sola de las tribus de Israel, a la que mandé pastorear a mi pueblo Israel: ‘Por qué no me habéis construido una casa de cedro?’”. Por tanto, di esto a mi siervo David: “Así dice el Señor del universo: Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado contigo en todas tus empresas, he aniquilado a todos tus enemigos delante de ti y te he hecho un nombre grande, como el nombre de los grandes de la tierra. Asignaré un lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré para que habite en él sin que lo inquieten, ni le hagan daño los malvados como al principio, cuando nombré jueces sobre mi pueblo Israel; te daré reposo de todos tus enemigos. El Señor te anuncia que el Señor te edificará una casa. Cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti, al que salga de tus entrañas, y afirmaré su reino. Él edificará una casa a mi nombre y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre y él será para mí hijo. Si obra mal, yo lo castigaré con vara de hombres y con golpes de hombres, pero no retiraré de él mi misericordia, como la retiré de Saúl, a quien aparté de tu presencia. Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre”». Natán comunicó a David todas estas palabras y toda esta visión.
Palabra de Dios.
Salmo del Día de Hoy
Salmo 88
R/. Le mantendré eternamente mi favor.
Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo: «Te fundaré un linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades». R/.
«Él me invocará: “Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora”; y yo lo nombraré mi primogénito, el más alto de los reyes de la tierra». R/.
«Le mantendré eternamente mi favor, y mi alianza con él será estable; le daré una posteridad perpetua y un trono duradero como el cielo». R/.
Monición del Evangelio
En el Evangelio de Marcos, Jesús comienza a enseñar en parábolas junto al lago. Hoy escuchamos la "parábola madre": la del sembrador. Jesús nos explica por qué la misma Palabra produce frutos diferentes en cada persona. No depende de la semilla, que es perfecta, sino de la calidad de la tierra de nuestro corazón.
Evangelio del Día de Hoy
Lectura del santo Evangelio según san Marcos (4, 1-20)
En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. Acudió un gentío tan enorme, que tuvo que subirse a una barca y, ya en el mar, se sentó; y el gentío se quedó en tierra junto al mar. Les enseñaba muchas cosas con parábolas y les decía instruyéndolos: «¡Escuchad! Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida porque la tierra no era profunda; pero cuando salió el sol se agostó y, al no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos, crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena y dio grano: creció, se desarrolló y produjo el treinta, el sesenta y el ciento por uno». Y decía: «El que tenga oídos para oír, que oiga». Cuando se quedó a solas, los que lo rodeaban y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas. Él les dijo: «A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo les llega en parábolas, para que “por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados”». Y les dijo: «¿No entendéis esta parábola? ¿Pues cómo vais a conocer todas las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero, en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la semilla en terreno pedregoso; son los que, al escuchar la palabra, en seguida la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y, cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, en seguida sucumben. Hay otros que reciben la semilla entre abrojos; estos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la semilla en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan cosecha: el treinta, el sesenta y el ciento por uno».
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
Sacerdote: Confiando en la sabiduría y bondad de Dios, que siembra su Palabra en nuestros corazones, presentémosle nuestras súplicas.
1. Por la Iglesia, maestra de verdad: para que, iluminada por la doctrina de Santo Tomás de Aquino, siga anunciando el Evangelio con claridad y caridad. Oremos.
2. Por los teólogos, estudiantes y centros de estudio católicos: para que busquen siempre la síntesis entre fe y razón, y pongan su conocimiento al servicio de Dios y del prójimo. Oremos.
3. Por los gobernantes: para que no se dejen ahogar por "la seducción de las riquezas" y trabajen por la justicia y la paz verdadera. Oremos.
4. Por todos nosotros: para que seamos esa "tierra buena" que escucha, acepta y da fruto, quitando de nuestra vida las piedras de la inconstancia y las espinas de las preocupaciones mundanas. Oremos.
Sacerdote: Acoge, Padre, estas intenciones que te presentamos, y haz que tu Palabra fructifique en nosotros para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
Señor, traemos ante tu altar estos dones de pan y vino. Junto a ellos, te ofrecemos nuestro entendimiento y nuestra voluntad. Haz que, como Santo Tomás, te busquemos en el estudio y te amemos en la Eucaristía, el sacramento de tu amor.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.
Reflexión del Día de Hoy: "La Casa, la Semilla y la Tierra"
Las lecturas de este miércoles, iluminadas por la figura de Santo Tomás de Aquino, nos invitan a reflexionar sobre cómo Dios construye su obra en nosotros.
1. Dios es el arquitecto (2 Samuel 7): David tenía una intención noble: construir una casa (templo) para Dios. Sin embargo, Dios detiene a David para enseñarle una lección de humildad y gracia: no es el hombre quien hace favores a Dios, es Dios quien hace todo por el hombre. "El Señor te anuncia que el Señor te edificará una casa". Dios promete una dinastía eterna que culminará en Jesucristo. A veces, como David, queremos "hacer cosas" para Dios con nuestras propias fuerzas, planes y estructuras. Santo Tomás de Aquino, con toda su capacidad intelectual, entendió esto al final de su vida. Tras una experiencia mística, dejó de escribir su Summa, diciendo que todo lo que había escrito le parecía "paja" comparado con la gloria de Dios. La verdadera "casa" no la construimos nosotros; la gracia de Dios la construye en nosotros si le dejamos ser el protagonista.
2. La calidad de la recepción (Marcos 4): La parábola del sembrador es un espejo para el alma. El sembrador (Dios) es generoso, casi "derrochador"; lanza la semilla en todas partes, sin discriminar. El problema nunca es la semilla (la Palabra, la Gracia), el problema es la tierra.
• El camino: Es el corazón endurecido, superficial, donde la Palabra rebota. ¿Cuántas veces oímos sin escuchar?
• El terreno pedregoso: Es el entusiasmo emocional que no tiene raíces. Como Santo Tomás nos enseña, la fe necesita raíces profundas en la razón y la doctrina, no solo en el sentimiento, para resistir la prueba.
• Los abrojos: Son "los afanes de la vida y la seducción de las riquezas". Este es el gran peligro moderno: no es que rechacemos a Dios, es que lo "ahogamos" entre mil actividades, preocupaciones y deseos de consumo. La planta de la fe sigue ahí, pero está raquítica y no da fruto.
3. La síntesis en Santo Tomás: Santo Tomás es el modelo de la "tierra buena". Fue una tierra cultivada por el estudio, regada por la oración y limpiada de las espinas de la ambición eclesiástica (rechazó ser obispo para seguir siendo un simple fraile estudioso). Él acogió la semilla y dio fruto: el ciento por uno. Su teología sigue alimentando a la Iglesia siglos después. Hoy se nos invita a arar nuestra tierra: quitar las piedras de la superficialidad y arrancar las espinas del materialismo, para que la promesa de Dios (Primera Lectura) se cumpla en nosotros y demos fruto abundante.
Monición de Despedida
Hermanos, hemos celebrado el misterio de la fe. Que al salir de aquí, llevemos la semilla de la Palabra sembrada en nuestro corazón. Que no permitamos que las preocupaciones del mundo la ahoguen, sino que, con la ayuda de Santo Tomás, busquemos la verdad y vivamos la caridad. Pueden ir en paz.
Referencias:
• calendario enero y febrero 2026.pdf: Confirma la fecha (miércoles 28), la memoria obligatoria de Santo Tomás de Aquino, el color blanco y las lecturas del Ciclo A/Par (2 Sm 7 y Mc 4).
• Calendario Litúrgico Pastoral Conferencia Episcopal Española.pdf,: Confirma la solemnidad y el contexto litúrgico general de la memoria de Santo Tomás.
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