Lectura y Evangelio de hoy Martes 22 de Noviembre el 2022- Santa Cecilia, virgen y mártir

Lectura y Evangelio de hoy Martes 22 de Noviembre el 2022- Santa Cecilia, virgen y mártir
Santa Cecilia

Tip Litúrgica del día

Índice del Artículo

Blanco // Santa Cecilia, virgen y mártir; memoria obligatoria //
Misa de la memoria, prefacio común o de los santos mártires o de
santas vírgenes y religiosos. // 1a Lectura: Ap 14,14-19; Salmo: Sal
95; Evangelio: Lc 21,5-11.
LITURGIA DE LAS HORAS: de la memoria.

PRIMERA LECTURA

Me casaré contigo en matrimonio perpetuo.

Lectura de la profecía de Oseas 2, 16b. 17b. 21-22

Así dice el Señor:

«Yo me la llevaré al desierto,
le hablaré al corazón.

Y me responderá allí
como en los días de su juventud,
como el día en que la saqué de Egipto.

Me casaré contigo en matrimonio perpetuo,
me casaré contigo en derecho y justicia,
en misericordia y compasión,

me casaré contigo en fidelidad,
y te penetrarás del Señor».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 44, 11-12. 14-15. 16-17 (R.: cf. Mt 25, 6b)

R. Llega el Esposo;
salid a recibir a Cristo, el Señor.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor. R.

Ya entra la princesa, bellísima,
vestida de perlas y brocado;
la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes
la siguen sus compañeras. R.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra. R.

Aleluya y versículo antes del evangelio:

Ésta es  la virgen prudente
a quien el Señor encontró velando;
al llegar el Señor, entró con él al banquete de bodas.

EVANGELIO

¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!

Cruz Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

—«Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo.

Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas.

Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.

El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A media noche se oyó una voz:

"¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!".

Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas.

Y las necias dijeron a las sensatas:

"Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas".

Pero las sensatas contestaron:

"Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis".

Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.

Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo.

"Señor, Señor, ábrenos".

Pero él respondió:

"Os lo aseguro: no os conozco".

Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora».

Palabra del Señor.

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