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Moniciones, Lecturas y Evangelio de hoy Sábado 3 de Octubre de 2026 – Sábado de la 26ª semana del Tiempo Ordinario

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Tips Litúrgicos del Día

  • Color Litúrgico: Verde (Correspondiente a la celebración de la jornada).
  • Celebración: Domingo del Tiempo Ordinario.
  • Foco Espiritual: Acoger con fe viva la Palabra proclamada y responder con caridad fraterna.
  • Actitud de la Asamblea: Escucha atenta, oración perseverante y comunión eclesial.

Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario

Índice del Artículo

El libro de Job llega a su punto culminante cuando, tras el desconcierto y el aparente silencio de Dios ante el dolor injusto, el patriarca exclama: «Te conocía solo de oídas, mas ahora te han visto mis ojos». El dolor purificó la fe de Job, arrancándolo de una religión de fórmulas teóricas para sumergirlo en el misterio de la comunión personal con el Dios vivo. En sintonía, los setenta y dos discípulos regresan eufóricos por sus logros apostólicos, pero Jesús los reconduce a lo esencial: «Alegraos de que vuestros nombres están inscritos en el cielo».

Monición de Entrada

En este sábado ferial, la Iglesia contempla el desenlace del drama de Job, quien tras la purificación del dolor exclama: «Te conocía solo de oídas, mas ahora te han visto mis ojos». Jesús envía a sus discípulos y nos invita a alegrarnos no por los éxitos terrenos, sino porque nuestros nombres están inscritos en el cielo. Acerquémonos con fe viva a la mesa del Señor. Puestos de pie, con cantos de alabanza, recibamos al sacerdote celebrante.

Liturgia de la Palabra

Primera Lectura: Job 42, 1-3. 5-6. 12-17

Monición: Escuchemos atentamente la voz del Señor proclamada en la Sagrada Escritura, que ilumina nuestra vida cotidiana.

Lectura de la Palabra de Dios (Job 42, 1-3. 5-6. 12-17):

Job respondió al Señor diciendo: «Sé que lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti. ¿Quién es éste que empaña el consejo divino con palabras insensatas? Reconozco que he hablado de cosas que no alcanzaba, maravillas que superaban mi entendimiento. Te conocía solo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos; por eso retiro mis palabras y hago penitencia sobre el polvo y la ceniza». El Señor bendijo los últimos días de Job más que los primeros; llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Tuvo además siete hijos y tres hijas. En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job; su padre les dio parte en la herencia junto con sus hermanos. Después de esto, Job vivió ciento cuarenta años y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta cuatro generaciones. Y Job murió anciano y colmado de días.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial: Sal 118, 66. 71. 75. 91. 125. 128

R/. R/. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo.

Enséñame el buen juicio y la ciencia, porque me fío de tus mandatos.
Me estuvo bien el sufrimiento, así aprendí tus leyes.
R/. R/. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo.

Sé, Señor, que tus juicios son justos, que con razón me hiciste sufrir.
Por tu mandamiento subsisten hasta hoy, porque todo está a tu servicio.
R/. R/. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo.

Yo soy tu siervo: dame inteligencia, y conoceré tus preceptos.
Por eso aprecio tus mandatos más que el oro, más que el oro fino.
R/. R/. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo.

Aclamación antes del Evangelio

R/. Aleluya, aleluya.
V/. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los secretos del Reino a los pequeños.
R/. Aleluya.

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Santo Evangelio: Lc 10, 17-24

Monición: Cristo nos interpela hoy con su Evangelio vivo. De pie, con respeto y amor, acojamos la proclamación de la Buena Noticia.

Proclamación del Santo Evangelio según Lc 10, 17-24:

En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron llenos de alegría, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre». Él les dijo: «Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el poder del enemigo, y nada os hará daño alguno. Sin embargo, no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos más bien de que vuestros nombres están inscritos en el cielo». En aquella misma hora se llenó de gozo en el Espíritu Santo y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»

El libro de Job llega a su punto culminante cuando, tras el desconcierto y el aparente silencio de Dios ante el dolor injusto, el patriarca exclama: «Te conocía solo de oídas, mas ahora te han visto mis ojos». El dolor purificó la fe de Job, arrancándolo de una religión de fórmulas teóricas para sumergirlo en el misterio de la comunión personal con el Dios vivo. En sintonía, los setenta y dos discípulos regresan eufóricos por sus logros apostólicos, pero Jesús los reconduce a lo esencial: «Alegraos de que vuestros nombres están inscritos en el cielo».

Esta enseñanza es un bálsamo para nuestras inquietudes cotidianas. Con frecuencia caemos en la trampa de medir nuestro valor por la eficacia de nuestros proyectos o el reconocimiento social. Cristo nos revela que la dicha verdadera reside en sabernos eternamente amados por el Padre. Cuando la adversidad sacuda nuestros planes, recordemos con Job que más allá de las nubes oscuras, Dios está obrando nuestra maduración y victoria definitiva.

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Oración de los Fieles (Oración Universal)

Celebrante: Presentemos confiadamente nuestras oraciones al Señor, pidiéndole que asista a su Iglesia y a toda la humanidad.

  • Por la Santa Iglesia de Dios y por nuestro Santo Padre, para que el Señor les asista con los dones del Espíritu Santo en su misión evangelizadora.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
  • Por los gobernantes de todas las naciones, para que promuevan incansablemente la justicia social, el bien común y la paz duradera entre los pueblos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
  • Por los enfermos, los ancianos, los necesitados y quienes sufren en el cuerpo o en el espíritu, para que experimenten el auxilio maternal de la Virgen y la cercanía de sus hermanos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
  • Por la comunidad de lectores y bienhechores de caminoyoracion.org, para que continúe dando frutos abundantes de formación cristiana y consuelo espiritual.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.

Celebrante: Escucha, Padre misericordioso, las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que con fe te pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Monición de Presentación de Ofrendas

(Para el monitor): Presentamos ante el altar el pan y el vino, junto con las fatigas, esperanzas y trabajos de nuestra vida diaria. Que este sacrificio ofrecido a Dios nos una más estrechamente en el amor fraterno y la reconciliación.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no me permitas jamás separarme de ti. Amén.

Monición de Despedida

(Para el monitor): Fortalecidos por la Palabra de Dios y el Sacramento del Altar, regresemos a nuestros hogares y lugares de trabajo como testigos alegres del Evangelio. Llevemos la paz y la bendición del Señor a quienes nos rodean.

Referencias Litúrgicas

  • Leccionario de la Santa Misa, Conferencia Episcopal Española / CELAM.
  • Misal Romano, Tercera Edición Típica.
  • Catecismo de la Iglesia Católica: liturgia eucarística y vida moral en Cristo.
  • Subsidio pastoral elaborado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

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