Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Verde (Correspondiente a la celebración de la jornada).
- Celebración: Domingo del Tiempo Ordinario.
- Foco Espiritual: Acoger con fe viva la Palabra proclamada y responder con caridad fraterna.
- Actitud de la Asamblea: Escucha atenta, oración perseverante y comunión eclesial.
Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario
- Tips Litúrgicos del Día
- Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario
- Monición de Entrada
- Liturgia de la Palabra
- Primera Lectura: Ef 4, 7-16
- Salmo Responsorial: Sal 121, 1-5
- Aclamación antes del Evangelio
- Santo Evangelio: Lc 13, 1-9
- Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»
- Oración de los Fieles (Oración Universal)
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Monición de Despedida
- Referencias Litúrgicas
Al honrar a San Antonio María Claret, incansable predicador y misionero, la liturgia nos confronta con la parábola de la higuera estéril (Lc 13, 1-9). El dueño de la viña acude año tras año buscando fruto en el árbol sin hallar nada, y ordena cortarlo para que no ocupe terreno inútilmente. Sin embargo, el viñador intercede con ternura suplicando: «Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto».
Monición de Entrada
En este sábado honramos a San Antonio María Claret, obispo, fundador misionero y ardiente apóstol de la palabra escrita. En el Evangelio, Jesús nos propone la parábola de la higuera que no da fruto: Dios es el viñador compasivo que nos otorga siempre un tiempo de gracia para la conversión y la enmienda de vida. Puestos de pie, con cantos de alabanza, recibamos al sacerdote celebrante.
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura: Ef 4, 7-16
Monición: Escuchemos atentamente la voz del Señor proclamada en la Sagrada Escritura, que ilumina nuestra vida cotidiana.
Lectura de la Palabra de Dios (Ef 4, 7-16):
Hermanos: A cada uno de nosotros se nos ha dado la gracia según la medida del don de Cristo... Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo... viviendo con sinceridad en el amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la cabeza, Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial: Sal 121, 1-5
R/. R/. ¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»!
¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.
R/. R/. ¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»!
Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus, las tribus del Señor, según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor.
R/. R/. ¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»!
En ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David.
R/. R/. ¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»!
Aclamación antes del Evangelio
R/. Aleluya, aleluya.
V/. No me alegro en la muerte del malvado, dice el Señor, sino en que se convierta y viva.
R/. Aleluya.
Santo Evangelio: Lc 13, 1-9
Monición: Cristo nos interpela hoy con su Evangelio vivo. De pie, con respeto y amor, acojamos la proclamación de la Buena Noticia.
Proclamación del Santo Evangelio según Lc 13, 1-9:
En aquel momento, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Respondiendo Jesús, les dijo: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos porque han padecido tales cosas? No, os lo aseguro; antes bien, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre de Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; antes bien, si no os convertís, todos pereceréis de igual modo». Y les dijo esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su viña; fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera y no lo encuentro; córtala: ¿para qué va a ocupar terreno en balde?". Pero él, respondiendo, le dice: "Señor, déjala todavía este año, mientras cavo alrededor y le echo abono; a ver si da fruto en adelante; y si no, la cortarás"».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»
Al honrar a San Antonio María Claret, incansable predicador y misionero, la liturgia nos confronta con la parábola de la higuera estéril (Lc 13, 1-9). El dueño de la viña acude año tras año buscando fruto en el árbol sin hallar nada, y ordena cortarlo para que no ocupe terreno inútilmente. Sin embargo, el viñador intercede con ternura suplicando: «Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto».
Ese viñador compasivo es Jesucristo, que intercede incansablemente por nosotros ante el Padre celestial. Dios no se apresura a condenar; es paciente y nos concede prórrogas de gracia para que despertemos a la conversión. Pero la paciencia divina no debe confundirse con pasividad nuestra: la esterilidad de una vida sin obras de amor y sin oración clama al cielo. Acojamos hoy con gratitud el abono de los sacramentos y la Palabra para que nuestra vida produzca frutos sazonados de santidad.
Oración de los Fieles (Oración Universal)
Celebrante: Presentemos confiadamente nuestras oraciones al Señor, pidiéndole que asista a su Iglesia y a toda la humanidad.
- Por la Santa Iglesia de Dios y por nuestro Santo Padre, para que el Señor les asista con los dones del Espíritu Santo en su misión evangelizadora.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por los gobernantes de todas las naciones, para que promuevan incansablemente la justicia social, el bien común y la paz duradera entre los pueblos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por los enfermos, los ancianos, los necesitados y quienes sufren en el cuerpo o en el espíritu, para que experimenten el auxilio maternal de la Virgen y la cercanía de sus hermanos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por la comunidad de lectores y bienhechores de caminoyoracion.org, para que continúe dando frutos abundantes de formación cristiana y consuelo espiritual.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
Celebrante: Escucha, Padre misericordioso, las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que con fe te pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
(Para el monitor): Presentamos ante el altar el pan y el vino, junto con las fatigas, esperanzas y trabajos de nuestra vida diaria. Que este sacrificio ofrecido a Dios nos una más estrechamente en el amor fraterno y la reconciliación.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no me permitas jamás separarme de ti. Amén.
Monición de Despedida
(Para el monitor): Fortalecidos por la Palabra de Dios y el Sacramento del Altar, regresemos a nuestros hogares y lugares de trabajo como testigos alegres del Evangelio. Llevemos la paz y la bendición del Señor a quienes nos rodean.
Referencias Litúrgicas
- Leccionario de la Santa Misa, Conferencia Episcopal Española / CELAM.
- Misal Romano, Tercera Edición Típica.
- Catecismo de la Iglesia Católica: liturgia eucarística y vida moral en Cristo.
- Subsidio pastoral elaborado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.
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