Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Verde (Correspondiente a la celebración de la jornada).
- Celebración: Domingo del Tiempo Ordinario.
- Foco Espiritual: Acoger con fe viva la Palabra proclamada y responder con caridad fraterna.
- Actitud de la Asamblea: Escucha atenta, oración perseverante y comunión eclesial.
Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario
- Tips Litúrgicos del Día
- Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario
- Monición de Entrada
- Liturgia de la Palabra
- Primera Lectura: Ef 2, 12-22
- Salmo Responsorial: Sal 84, 9-14
- Aclamación antes del Evangelio
- Santo Evangelio: Lc 12, 35-38
- Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»
- Oración de los Fieles (Oración Universal)
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Monición de Despedida
- Referencias Litúrgicas
«Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas» (Lc 12, 35-38). Con esta gráfica imagen oriental, Jesús exhorta a su comunidad a vivir en un estado de santa vigilancia activa. El criado fiel no duerme en la dejadez ni se disculpa en la tardanza de su amo; permanece con el traje de trabajo puesto y la lámpara humeante esperando el golpe en la puerta. Y Jesús añade una promesa deslumbrante: cuando llegue el Señor, será Él mismo quien se ciña el delantal, siente a sus siervos a la mesa y se ponga a servirlos.
Monición de Entrada
La liturgia de este martes nos sitúa en clima de vigilante espera de la venida del Señor: «Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas». San Pablo nos anuncia en la primera lectura que Cristo es nuestra paz definitiva, derribando los muros del odio y creando una nueva humanidad reconciliada. Puestos de pie, con cantos de alabanza, recibamos al sacerdote celebrante.
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura: Ef 2, 12-22
Monición: Escuchemos atentamente la voz del Señor proclamada en la Sagrada Escritura, que ilumina nuestra vida cotidiana.
Lectura de la Palabra de Dios (Ef 2, 12-22):
Hermanos: Recordad que en aquel tiempo estabais sin Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y extraños a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora, en Cristo Jesús, vosotros, los que antes estabais lejos, habéis sido acercados por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno solo, derribando el muro intermedio de separación, la enemistad, anulando en su carne la Ley de los mandamientos... Así pues, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Cristo Jesús mismo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial: Sal 84, 9-14
R/. R/. Dios anuncia la paz a su pueblo.
Voy a escuchar lo que dice el Señor: «Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos
y a los que se convierten de corazón». La salvación está cerca de los que le temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra.
R/. R/. Dios anuncia la paz a su pueblo.
La misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra, y la justicia mira desde el cielo.
R/. R/. Dios anuncia la paz a su pueblo.
El Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él, y sus pasos señalarán el camino.
R/. R/. Dios anuncia la paz a su pueblo.
Aclamación antes del Evangelio
R/. Aleluya, aleluya.
V/. Estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.
R/. Aleluya.
Santo Evangelio: Lc 12, 35-38
Monición: Cristo nos interpela hoy con su Evangelio vivo. De pie, con respeto y amor, acojamos la proclamación de la Buena Noticia.
Proclamación del Santo Evangelio según Lc 12, 35-38:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Estén ceñidos vuestros lomos y encendidas vuestras lámparas; sed vosotros semejantes a hombres que esperan a su señor cuando vuelve de las bodas, para abrirle inmediatamente cuando llegue y llame. Bienaventurados aquellos siervos a quienes el señor al llegar encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirles. Y si llega en la segunda vigilia o en la tercera, y los encuentra así, ¡bienaventurados ellos!».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»
«Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas» (Lc 12, 35-38). Con esta gráfica imagen oriental, Jesús exhorta a su comunidad a vivir en un estado de santa vigilancia activa. El criado fiel no duerme en la dejadez ni se disculpa en la tardanza de su amo; permanece con el traje de trabajo puesto y la lámpara humeante esperando el golpe en la puerta. Y Jesús añade una promesa deslumbrante: cuando llegue el Señor, será Él mismo quien se ciña el delantal, siente a sus siervos a la mesa y se ponga a servirlos.
Nuestra vocación cristiana es una marcha esperanzada hacia el encuentro definitivo con el Salvador. Mantener la lámpara encendida significa conservar viva la llama de la fe, la frecuencia sacramental y la caridad diligente con los hermanos. San Pablo nos recuerda en la primera lectura que Cristo es nuestra paz y derribó las barreras que nos separaban. Que la certeza del retorno glorioso del Señor nos libre de la apatía espiritual y renueve nuestro compromiso con el Reino.
Oración de los Fieles (Oración Universal)
Celebrante: Presentemos confiadamente nuestras oraciones al Señor, pidiéndole que asista a su Iglesia y a toda la humanidad.
- Por la Santa Iglesia de Dios y por nuestro Santo Padre, para que el Señor les asista con los dones del Espíritu Santo en su misión evangelizadora.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por los gobernantes de todas las naciones, para que promuevan incansablemente la justicia social, el bien común y la paz duradera entre los pueblos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por los enfermos, los ancianos, los necesitados y quienes sufren en el cuerpo o en el espíritu, para que experimenten el auxilio maternal de la Virgen y la cercanía de sus hermanos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por la comunidad de lectores y bienhechores de caminoyoracion.org, para que continúe dando frutos abundantes de formación cristiana y consuelo espiritual.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
Celebrante: Escucha, Padre misericordioso, las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que con fe te pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
(Para el monitor): Presentamos ante el altar el pan y el vino, junto con las fatigas, esperanzas y trabajos de nuestra vida diaria. Que este sacrificio ofrecido a Dios nos una más estrechamente en el amor fraterno y la reconciliación.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no me permitas jamás separarme de ti. Amén.
Monición de Despedida
(Para el monitor): Fortalecidos por la Palabra de Dios y el Sacramento del Altar, regresemos a nuestros hogares y lugares de trabajo como testigos alegres del Evangelio. Llevemos la paz y la bendición del Señor a quienes nos rodean.
Referencias Litúrgicas
- Leccionario de la Santa Misa, Conferencia Episcopal Española / CELAM.
- Misal Romano, Tercera Edición Típica.
- Catecismo de la Iglesia Católica: liturgia eucarística y vida moral en Cristo.
- Subsidio pastoral elaborado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.
Deja una respuesta
Contenido Relacionado