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Moniciones, Lecturas y Evangelio de hoy Lunes 5 de Octubre de 2026 – Santa Faustina Kowalska, virgen

🕊️ Oraciones y Liturgia de Hoy (Miércoles 28 de Octubre)
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Tips Litúrgicos del Día

  • Color Litúrgico: Verde (Correspondiente a la celebración de la jornada).
  • Celebración: Domingo del Tiempo Ordinario.
  • Foco Espiritual: Acoger con fe viva la Palabra proclamada y responder con caridad fraterna.
  • Actitud de la Asamblea: Escucha atenta, oración perseverante y comunión eclesial.

Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario

Índice del Artículo

La parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37) desbarata toda religión teórica o ritualista que desconecte el culto a Dios del amor al prójimo. Un hombre yace malherido y despojado en la cuneta. El sacerdote y el levita lo ven y pasan de largo, quizas por apego a prescripciones legales de pureza o por prisa; en cambio, un samaritano despreciado se conmueve en sus entrañas, se acerca, cura sus heridas con aceite y vino, lo monta en su cabalgadura y se hace cargo de su cuidado.

Monición de Entrada

Al comenzar una nueva semana, la liturgia nos confronta con la parábola cumbre del Buen Samaritano. Frente al dolor del prójimo herido al borde del camino, Jesús nos enseña que el amor cristiano no se limita a preceptos teóricos, sino que se traduce en compasión activa, cercanía viva y cuidado generoso. Que esta Eucaristía abra nuestros ojos a las necesidades de los más vulnerables. Puestos de pie, con cantos de alabanza, recibamos al sacerdote celebrante.

Liturgia de la Palabra

Primera Lectura: Gál 1, 6-12

Monición: Escuchemos atentamente la voz del Señor proclamada en la Sagrada Escritura, que ilumina nuestra vida cotidiana.

Lectura de la Palabra de Dios (Gál 1, 6-12):

Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia de Cristo, para pasaros a otro evangelio. No es que haya otro evangelio; lo que pasa es que hay algunos que os turban y quieren deformar el Evangelio de Cristo. Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anuncie un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema! Os lo dijimos antes y ahora os lo repito: si alguno os anuncia un evangelio distinto del que recibisteis, ¡sea anatema! ¿Busco acaso ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo. Pues os hago saber, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí no es de origen humano; yo no lo recibí ni lo aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial: Sal 110, 1-2. 7-10

R/. R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Doy gracias al Señor de todo corazón, en el consejo de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman.
R/. R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Las obras de sus manos son verdad y justicia, todos sus preceptos son estables,
confirmados para siempre jamás, hechos con fidelidad y rectitud.
R/. R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Envió la redención a su pueblo, ratificó para siempre su alianza;
su nombre es santo y temible. La alabanza del Señor dura por siempre.
R/. R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Aclamación antes del Evangelio

R/. Aleluya, aleluya.
V/. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado, dice el Señor.
R/. Aleluya.

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Santo Evangelio: Lc 10, 25-37

Monición: Cristo nos interpela hoy con su Evangelio vivo. De pie, con respeto y amor, acojamos la proclamación de la Buena Noticia.

Proclamación del Santo Evangelio según Lc 10, 25-37:

En aquel tiempo, se levantó un maestro de la Ley y preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?». Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees tú?». Él contestó: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo». Él le dijo: «Has respondido bien; haz esto y tendrás la vida». Pero el maestro de la Ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?». Jesús tomó la palabra y dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. De igual modo, un levita llegó a aquel sitio y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje llegó a donde estaba él y, al verlo, se compadeció, y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta". ¿Cuál de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los bandidos?». Él dijo: «El que tuvo compasión de él». Jesús le dijo: «Anda, y haz tú lo mismo».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»

La parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37) desbarata toda religión teórica o ritualista que desconecte el culto a Dios del amor al prójimo. Un hombre yace malherido y despojado en la cuneta. El sacerdote y el levita lo ven y pasan de largo, quizas por apego a prescripciones legales de pureza o por prisa; en cambio, un samaritano despreciado se conmueve en sus entrañas, se acerca, cura sus heridas con aceite y vino, lo monta en su cabalgadura y se hace cargo de su cuidado.

Jesús invierte la pregunta inicial del doctor de la ley («¿Quién es mi prójimo?») para exigirnos una actitud proactiva: «¿Quién se hizo prójimo del que cayó en manos de los salteadores?». Ser cristiano es tener un corazón sensible al dolor ajeno, capaz de detenerse y compartir el tiempo y los recursos con quien sufre. Hoy encontramos heridos en la soledad de los ancianos, en la depresión de los jóvenes, en las dificultades de los migrantes y en los rostros abatidos de nuestros propios vecinos. Jesús nos dice hoy a cada uno: «Anda, y haz tú lo mismo».

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Oración de los Fieles (Oración Universal)

Celebrante: Presentemos confiadamente nuestras oraciones al Señor, pidiéndole que asista a su Iglesia y a toda la humanidad.

  • Por la Santa Iglesia de Dios y por nuestro Santo Padre, para que el Señor les asista con los dones del Espíritu Santo en su misión evangelizadora.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
  • Por los gobernantes de todas las naciones, para que promuevan incansablemente la justicia social, el bien común y la paz duradera entre los pueblos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
  • Por los enfermos, los ancianos, los necesitados y quienes sufren en el cuerpo o en el espíritu, para que experimenten el auxilio maternal de la Virgen y la cercanía de sus hermanos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
  • Por la comunidad de lectores y bienhechores de caminoyoracion.org, para que continúe dando frutos abundantes de formación cristiana y consuelo espiritual.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.

Celebrante: Escucha, Padre misericordioso, las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que con fe te pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Monición de Presentación de Ofrendas

(Para el monitor): Presentamos ante el altar el pan y el vino, junto con las fatigas, esperanzas y trabajos de nuestra vida diaria. Que este sacrificio ofrecido a Dios nos una más estrechamente en el amor fraterno y la reconciliación.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no me permitas jamás separarme de ti. Amén.

Monición de Despedida

(Para el monitor): Fortalecidos por la Palabra de Dios y el Sacramento del Altar, regresemos a nuestros hogares y lugares de trabajo como testigos alegres del Evangelio. Llevemos la paz y la bendición del Señor a quienes nos rodean.

Referencias Litúrgicas

  • Leccionario de la Santa Misa, Conferencia Episcopal Española / CELAM.
  • Misal Romano, Tercera Edición Típica.
  • Catecismo de la Iglesia Católica: liturgia eucarística y vida moral en Cristo.
  • Subsidio pastoral elaborado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

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