Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Verde (Correspondiente a la celebración de la jornada).
- Celebración: Domingo del Tiempo Ordinario.
- Foco Espiritual: Acoger con fe viva la Palabra proclamada y responder con caridad fraterna.
- Actitud de la Asamblea: Escucha atenta, oración perseverante y comunión eclesial.
Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario
- Tips Litúrgicos del Día
- Celebración Dominical: Domingo del Tiempo Ordinario
- Monición de Entrada
- Liturgia de la Palabra
- Primera Lectura: Gál 4, 22-24. 26-27. 31 -- 5, 1
- Salmo Responsorial: Sal 112, 1-7
- Aclamación antes del Evangelio
- Santo Evangelio: Lc 11, 29-32
- Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»
- Oración de los Fieles (Oración Universal)
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Monición de Despedida
- Referencias Litúrgicas
La memoria de Nuestra Señora del Pilar evoca la firmeza providencial con que la Madre de Cristo sostiene la fe de los apóstoles y de los pueblos peregrinos. En el Evangelio (Lc 11, 29-32), ante una muchedumbre ansiosa de prodigios llamativos, Jesús proclama con firmeza que «no se le dará más signo que el signo de Jonás». Como Jonás estuvo tres días en el vientre del pez antes de predicar a Nínive, así Cristo atravesó la muerte y el sepulcro para resucitar al tercer día y rescatar a la humanidad entera.
Monición de Entrada
Hoy la Iglesia celebra la memoria solemne de Nuestra Señora del Pilar, signo maternal de firmeza y columna inconmovible en la fe para los pueblos de habla hispana. Jesús nos advierte en el Evangelio que el único y definitivo signo de salvación es su resurrección, prefigurada en el profeta Jonás. Pongamos bajo el amparo de María la perseverancia de nuestra fe. Puestos de pie, con cantos de alabanza, recibamos al sacerdote celebrante.
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura: Gál 4, 22-24. 26-27. 31 -- 5, 1
Monición: Escuchemos atentamente la voz del Señor proclamada en la Sagrada Escritura, que ilumina nuestra vida cotidiana.
Lectura de la Palabra de Dios (Gál 4, 22-24. 26-27. 31 -- 5, 1):
Hermanos: Está escrito que Abrahán tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; en cambio, el de la libre nació en virtud de la promesa. Estas cosas tienen un sentido alegórico: estas mujeres representan dos alianzas. Una es la del monte Sinaí, que engendra para la esclavitud: es Agar. En cambio, la Jerusalén de arriba es libre; y ésa es nuestra madre. Por tanto, hermanos, no somos hijos de una esclava, sino de la libre. Para la libertad nos ha liberado Cristo. Manteneos, pues, firmes, y no os dejéis oprimir de nuevo bajo el yugo de la esclavitud.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial: Sal 112, 1-7
R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?
R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida;
gustar de la dulzura del Señor y contemplar su templo.
R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.
R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
Aclamación antes del Evangelio
R/. Aleluya, aleluya.
V/. Si escucháis hoy la voz del Señor, no endurezcáis vuestros corazones.
R/. Aleluya.
Santo Evangelio: Lc 11, 29-32
Monición: Cristo nos interpela hoy con su Evangelio vivo. De pie, con respeto y amor, acojamos la proclamación de la Buena Noticia.
Proclamación del Santo Evangelio según Lc 11, 29-32:
En aquel tiempo, como la multitud se apiñaba, comenzó Jesús a decir: «Esta generación es una generación malvada; busca un signo, y no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los ninivitas, así lo será también el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y los condenará; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron ante la proclamación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexión Pastoral: «Alimento para el Alma»
La memoria de Nuestra Señora del Pilar evoca la firmeza providencial con que la Madre de Cristo sostiene la fe de los apóstoles y de los pueblos peregrinos. En el Evangelio (Lc 11, 29-32), ante una muchedumbre ansiosa de prodigios llamativos, Jesús proclama con firmeza que «no se le dará más signo que el signo de Jonás». Como Jonás estuvo tres días en el vientre del pez antes de predicar a Nínive, así Cristo atravesó la muerte y el sepulcro para resucitar al tercer día y rescatar a la humanidad entera.
El mayor signo del amor de Dios no son los fenómenos extraordinarios, sino la Cruz y la Resurrección de su Hijo, perpetuadas en cada Eucaristía. La Virgen del Pilar nos enseña a mantenernos inconmovibles frente a las tempestades culturales y las pruebas personales. Apoyemos nuestra vida sobre la roca de la Palabra divina y seamos, como María, columnas de esperanza y consuelo para nuestros hermanos abatidos.
Oración de los Fieles (Oración Universal)
Celebrante: Presentemos confiadamente nuestras oraciones al Señor, pidiéndole que asista a su Iglesia y a toda la humanidad.
- Por la Santa Iglesia de Dios y por nuestro Santo Padre, para que el Señor les asista con los dones del Espíritu Santo en su misión evangelizadora.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por los gobernantes de todas las naciones, para que promuevan incansablemente la justicia social, el bien común y la paz duradera entre los pueblos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por los enfermos, los ancianos, los necesitados y quienes sufren en el cuerpo o en el espíritu, para que experimenten el auxilio maternal de la Virgen y la cercanía de sus hermanos.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
- Por la comunidad de lectores y bienhechores de caminoyoracion.org, para que continúe dando frutos abundantes de formación cristiana y consuelo espiritual.. Roguemos al Señor. R/. Te lo pedimos, Señor.
Celebrante: Escucha, Padre misericordioso, las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que con fe te pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
(Para el monitor): Presentamos ante el altar el pan y el vino, junto con las fatigas, esperanzas y trabajos de nuestra vida diaria. Que este sacrificio ofrecido a Dios nos una más estrechamente en el amor fraterno y la reconciliación.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no me permitas jamás separarme de ti. Amén.
Monición de Despedida
(Para el monitor): Fortalecidos por la Palabra de Dios y el Sacramento del Altar, regresemos a nuestros hogares y lugares de trabajo como testigos alegres del Evangelio. Llevemos la paz y la bendición del Señor a quienes nos rodean.
Referencias Litúrgicas
- Leccionario de la Santa Misa, Conferencia Episcopal Española / CELAM.
- Misal Romano, Tercera Edición Típica.
- Catecismo de la Iglesia Católica: liturgia eucarística y vida moral en Cristo.
- Subsidio pastoral elaborado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.
Deja una respuesta

Contenido Relacionado