
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día
- 📜 Primera Lectura del Dia de Hoy
- Lectura del libro del profeta Ezequiel (9, 1-7; 10, 18-22)
- 🎶 Salmo Responsorial
- Salmo 105(106), 6-7a.7b-8.10-11.12.14-16
- Monición del Evangelio
- Evangelio Del Dia De Hoy
- Lectura del Santo Evangelio según San Mateo (18, 15-20)
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexiones sobre las lecturas Del Dia de Hoy
- La corrección fraterna: un acto de amor valiente
- El poder de la oración comunitaria
- Monición de Despedida
- Referencias
- También te podría Interesar
Tips Litúrgicos del Día
- La liturgia diaria nos invita a la constancia: No solo los domingos, la Palabra de Dios nos nutre y guía cada día.
- Agradece en tu oración: Cada día que comienza es un regalo. Agradece por la oportunidad de vivir, de orar y de amar.
- Acompaña a Jesús en su camino: La lectura de hoy nos muestra a un Jesús que se dirige a Jerusalén, consciente de su destino. Medita sobre tu propia peregrinación de fe.
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Ezequiel 9,1-7; 10,18-22 - La visión del castigo y la gloria del Señor.
- Salmo: Salmo 105(106), 6-7a.7b-8.10-11.12.14-16 - "Nosotros hemos pecado con nuestros padres."
- Evangelio: Mateo 18,15-20 - La corrección fraterna y el poder de la oración comunitaria.
Santo del Día
Hoy, 13 de agosto, la Iglesia celebra a San Ponciano, Papa, y a San Hipólito, sacerdote. Ambos vivieron en el siglo III y fueron martirizados. Ponciano fue el Papa número 18 y, junto a Hipólito, fueron deportados a las minas de Cerdeña por orden del emperador Maximino el Tracio, donde murieron por el maltrato. Su martirio común puso fin a la división que existía entre la Iglesia y el grupo de seguidores de Hipólito, quienes regresaron a la plena comunión con el Papa. Este ejemplo de reconciliación y martirio conjunto es un poderoso recordatorio de que la fe en Cristo nos une más allá de nuestras diferencias.
📜 Primera Lectura del Dia de Hoy
Lectura del libro del profeta Ezequiel (9, 1-7; 10, 18-22)
Yo, Ezequiel, oí una voz que gritaba: "¡Acérquense, verdugos de la ciudad, con sus armas de destrucción en la mano!" Vi entonces a seis hombres que llegaban por el camino de la puerta superior, la que mira al norte. Cada uno traía en la mano su arma de exterminio. Entre ellos había un hombre vestido de lino, con un tintero de escriba a la cintura. Entraron y se detuvieron junto al altar de bronce. Y la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín en el que estaba, hacia el umbral del templo. El Señor llamó al hombre vestido de lino, con el tintero a la cintura, y le dijo: "Recorre la ciudad de Jerusalén y marca con una cruz en la frente a los hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en ella." Y a los otros oí que les decía: "Vayan detrás de él por la ciudad y maten. Que sus ojos no perdonen ni tengan piedad. Maten a viejos, jóvenes, muchachas, niños y mujeres. Pero no toquen a ninguno que lleve la cruz en la frente. Empiecen por mi santuario." Ellos comenzaron a matar a los ancianos que estaban delante del templo.
Mientras ellos mataban, yo me quedé solo y caí de rodillas, exclamando: "¡Ah, Señor Dios! ¿Vas a aniquilar a todo el resto de Israel, desahogando tu furor sobre Jerusalén?"
Y la gloria del Señor salió del umbral del templo y se detuvo encima de los querubines. Estos desplegaron sus alas y se elevaron de la tierra, ante mis ojos, al salir el sol. Y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental del templo. La gloria del Dios de Israel estaba encima de ellos.
Eran los mismos seres vivos que yo había visto bajo el Dios de Israel, junto al río Quebar; y reconocí que eran querubines. Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas, y bajo las alas se veían unas manos de hombre. Sus caras eran las mismas que yo había visto en el río Quebar. Cada uno avanzaba de frente.
Palabra de Dios
R/ Te Alabamos Señor
🎶 Salmo Responsorial
Salmo 105(106), 6-7a.7b-8.10-11.12.14-16
R/. Acuérdate de nosotros, Señor, por tu bondad.
Hemos pecado, lo mismo que nuestros padres; hemos cometido maldades e iniquidades. En Egipto, nuestros padres no entendieron tus prodigios, y olvidaron tus muchos favores.
R/. Acuérdate de nosotros, Señor, por tu bondad.
Pero Dios los salvó, para honrar su nombre; demostró su poder y su grandeza. Los salvó de la mano del enemigo y los libró de la mano de los opresores.
R/. Acuérdate de nosotros, Señor, por tu bondad.
Las aguas cubrieron a sus adversarios, y ni uno solo escapó de la muerte. Entonces sí creyeron en su palabra y cantaron sus alabanzas.
R/. Acuérdate de nosotros, Señor, por tu bondad.
Monición del Evangelio
Hermanos y hermanas, la Palabra de hoy nos ofrece una de las enseñanzas más prácticas y fundamentales de Jesús para la vida en comunidad: la corrección fraterna y el poder de la oración en conjunto. El Señor nos invita a cuidar de nuestros hermanos, buscando su bien espiritual, y nos asegura que donde dos o tres se reúnen en su nombre, Él está en medio de ellos. Con un corazón dispuesto, pongámonos de pie para recibir el Santo Evangelio.
Evangelio Del Dia De Hoy
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo (18, 15-20)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si tu hermano peca contra ti, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si ni a ellos les hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano.
Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se los concederá. Pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos”.
Palabra del Señor.
R/ Gloria a Ti Señor Jesus
Oración de los Fieles
Sacerdote: Confiados en la promesa del Señor de estar en medio de nosotros, elevemos nuestras plegarias al Padre, pidiéndole por las necesidades de la Iglesia y del mundo.
- Por el Papa Francisco, por los obispos, sacerdotes y diáconos, para que con su ministerio sean instrumentos de reconciliación y unidad en la Iglesia. Roguemos al Señor.
- R/. Escúchanos, Señor, te rogamos.
- Por las comunidades parroquiales, los grupos de oración y los movimientos laicales, para que sean verdaderos espacios de acogida, donde se practique la corrección fraterna con amor y misericordia. Roguemos al Señor.
- R/. Escúchanos, Señor, te rogamos.
- Por quienes tienen responsabilidades de gobierno, para que busquen siempre el bien común y actúen con justicia y honestidad, construyendo sociedades más humanas y solidarias. Roguemos al Señor.
- R/. Escúchanos, Señor, te rogamos.
- Por las personas que sufren a causa de la soledad, la incomprensión y el abandono, para que encuentren en la comunidad cristiana el consuelo y el apoyo que necesitan. Roguemos al Señor.
- R/. Escúchanos, Señor, te rogamos.
- Por todos nosotros, para que sepamos ser transparentes en la fe y perseverantes en la oración, confiando en la presencia de Cristo en nuestra vida. Roguemos al Señor.
- R/. Escúchanos, Señor, te rogamos.
- Por la evangelización digital, y en especial por la labor de la web caminoyoracion.org, para que sea un canal eficaz para llevar la Palabra de Dios a quienes buscan un encuentro con el Señor a través de la red. Roguemos al Señor.
- R/. Escúchanos, Señor, te rogamos.
Sacerdote: Padre nuestro, que siempre estás atento a la voz de tus hijos, atiende estas súplicas que te presentamos en el nombre de tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
En este momento, presentemos ante el altar el pan y el vino, fruto de la tierra y del trabajo de los hombres, que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Ofrezcamos también nuestras vidas, nuestras alegrías y nuestras penas, pidiéndole al Señor que nos transforme para que seamos testimonio vivo de su amor.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte en mi alma. Pero, ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven a lo menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén. que jamás me separe de ti. Amén." (San Alfonso María de Ligorio)
Reflexiones sobre las lecturas Del Dia de Hoy
El evangelio de hoy es una guía para vivir en comunidad, una de las realidades más bellas, pero también más complejas, de la vida cristiana. La Palabra de Jesús se dirige a quienes, día tras día, buscan vivir su fe de manera coherente, a menudo en el seno de la familia, la parroquia o en sus grupos de oración, donde surgen las fricciones y las incomprensiones.
La corrección fraterna: un acto de amor valiente
El primer punto que Jesús nos regala es el de la corrección fraterna. No se trata de un chisme o de una crítica destructiva, sino de una invitación a salvaguardar la relación y a ayudar al otro a caminar hacia la santidad. Cuando un hermano se equivoca, la primera reacción, según el Señor, no debe ser la condena pública, sino el encuentro privado, cara a cara. Este enfoque nos habla de la delicadeza y el respeto que deben imperar en la vida cristiana. La corrección fraterna es un acto de caridad que requiere humildad y valentía. Como enseña San Agustín, "La corrección fraterna debe ser hecha con amor, con dulzura, con bondad y con compasión, no con la amargura de la crítica" (Sermón 82). Es un llamado a ser custodios del alma del otro, a no permanecer indiferentes ante su pecado.
El camino que nos propone Jesús es progresivo y escalonado. Si la conversación a solas no da fruto, se debe buscar la ayuda de uno o dos testigos. La finalidad no es la de ejercer presión o humillar, sino la de asegurar que el mensaje de amor y de conversión sea escuchado. El tercer paso, el de llevar el asunto a la comunidad, subraya la importancia de la Iglesia como un cuerpo que vela por sus miembros. La exclusión final, como de "un pagano o un publicano", no es un acto de desprecio, sino un reconocimiento de la libre elección del hermano de apartarse del camino de la fe, y una llamada a la comunidad a orar con más fervor por su regreso.
El poder de la oración comunitaria
Junto con la corrección fraterna, Jesús nos habla del poder de la oración en común. "Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos". Esta promesa es un bálsamo para aquellos que se sienten solos en su camino de fe, para quienes buscan una conexión más profunda con el Señor. La oración en comunidad no es solo una suma de oraciones individuales, sino que es una fuerza que nos une a Cristo de una manera especial. Es en la oración compartida que el Espíritu Santo actúa con mayor fuerza, uniendo los corazones de los creyentes.
Este versículo es de vital importancia para quienes se esfuerzan por mantener una vida de oración en medio de las responsabilidades diarias. Ya sea en la familia, con los amigos o en el grupo de la parroquia, la oración comunitaria es un pilar que fortalece nuestra fe y nos recuerda que no estamos solos. Es una manifestación de la comunión de los santos, una anticipación del cielo. Como dice el Catecismo de la Iglesia Católica, "La oración de la Iglesia es la de todo el Cuerpo de Cristo" (CIC 2655). Por ello, cuando nos unimos para pedir algo al Padre, lo hacemos con la certeza de que Jesús mismo intercede por nosotros, cumpliendo su promesa de concedernos lo que le pedimos, siempre que sea para nuestro bien espiritual.
En resumen, el evangelio de hoy nos invita a ser constructores de la comunidad cristiana, actuando con caridad y valentía en la corrección fraterna, y fortaleciendo nuestros lazos a través de la oración en común, sabiendo que el Señor está siempre en medio de nosotros.
Monición de Despedida
Hermanos, hemos sido alimentados con la Palabra de Dios y con el Pan de la Eucaristía. Volvamos a nuestras casas y a nuestras labores cotidianas, llevando la paz y el amor de Cristo a los demás. Que la enseñanza de hoy nos inspire a vivir en comunión, corrigiendo con amor y orando con fe. Podemos ir en paz.
Referencias
Folleto del Misal de cada día.e y perseverante. Vayamos ahora a nuestros hogares y a nuestro trabajo, llevando en el corazón la certeza de que Dios escucha nuestras súplicas. Que el ejemplo de la mujer cananea nos anime a no desfallecer en la oración y a confiar siempre en la infinita misericordia de Dios. Amén.
Conferencia Episcopal Española. (2024). Calendario Litúrgico-Pastoral 2024-2025.
San Agustín. (s.f.). Sermones.
Vatican. (2024). Catecismo de la Iglesia Católica. Recuperado de https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
Curas.com.ar. (s.f.). Liturgia Diaria. Recuperado el 13 de agosto de 2025 de https://curas.com.ar/
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