Un encuentro con el Corazón de Jesús según el método de San Juan Eudes
Tema: Profundizar en el llamado de Cristo a vivir en su amor (Ágape), un amor que se recibe, se agradece, se repara y se comparte.
Canto de Exposición: Cantemos al Amor de los Amores o similar.
(El sacerdote expone el Santísimo Sacramento en la custodia. Todos se arrodillan).
Guía: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial (Sacerdote o guía): Señor Jesucristo, estamos aquí, en tu presencia real y amorosa. Te adoramos y te bendecimos porque te has quedado con nosotros en este admirable sacramento. Abre nuestro corazón y nuestra mente para acoger la inmensidad de tu amor. Te pedimos que esta Hora Santa, guiada por la espiritualidad de San Juan Eudes, nos enseñe a recibir tu amor, a contemplarlo con gratitud, a pedir perdón por nuestras faltas contra él y a comprometernos a vivir en él cada día de nuestras vidas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Primer Momento: Abrirse y Acoger (Adoración)
“Renunciar a sí mismo para estar completamente disponible para Dios”.
Guía: El primer paso que nos invita el Señor es el de la adoración. Es vaciarnos de nosotros mismos, de nuestros ruidos, planes y preocupaciones, para crear un espacio interior donde Dios pueda habitar. En silencio, reconozcamos la grandeza infinita de Dios y nuestra pequeñez ante Él. Adorémoslo con un corazón humilde y reverente.
(Se deja un momento de silencio profundo).
Salmo de Adoración (Salmo 63, 2-9):
Lector 1: Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua.
Todos: ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria!
Lector 2: Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote.
Todos: Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos.
Lector 1: Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene.
Todos: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
(Breve silencio para la adoración personal).
Canto: Dios está aquí o Te adoro a ti.
Segundo Momento: Contemplar y Agradecer (Acción de Gracias)
“Fijar la mirada en Jesús y dejar que el corazón se llene de gratitud”.
Guía: Ahora, con el corazón dispuesto, fijamos nuestra mirada en Cristo. Escuchemos su Palabra, que es una carta de amor del Padre. Contemplemos el Corazón de Jesús, fuente de todo amor, y agradezcamos el don inmenso de su vida entregada por nosotros.
Lectura del Santo Evangelio según San Juan (15, 9-17):
«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco в su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a la plenitud. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros». Palabra del Señor.
Reflexión Guiada:
- (Pausa) Jesús nos dice: "Como el Padre me ha amado, así os he amado yo". Meditemos en la profundidad de estas palabras. El amor que recibimos de Cristo es el mismo amor trinitario, un amor eterno, infinito, incondicional... Demos gracias por este regalo inmerecido.
- (Pausa) "Permaneced en mi amor". ¿Qué significa hoy para mí permanecer en su amor? Es vivir en su amistad, guardar su Palabra, buscar su voluntad... ¿Siento mi vida anclada en Él? Agradezcamos los momentos en que hemos sentido su cercanía y su paz.
- (Pausa) "Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado". El amor recibido no es para guardarlo, sino para compartirlo. ¿A quién me envía el Señor a amar hoy con su mismo amor? Demos gracias por las personas que nos aman y por la oportunidad de amar a los demás.
Acción de gracias espontánea: Se invita a los fieles a que expresen en voz alta una breve acción de gracias.
Canto: El amor de Cristo nos reúne o Amar es entregarse.
Tercer Momento: Vivir el Perdón (Contrición)
“Reconocer la propia fragilidad ante el amor perfecto y acoger la misericordia”.
Guía: Al contemplar la perfección del amor de Cristo, reconocemos con humildad las veces que no hemos sabido permanecer en él. Nuestras faltas de amor, nuestra indiferencia y nuestro egoísmo han herido su Corazón. Con confianza, acerquémonos al trono de la gracia para pedir perdón y recibir su infinita misericordia.
(Breve examen de conciencia en silencio. Se pueden proponer algunas preguntas):
- ¿He descuidado mi relación de amistad con Jesús? ¿Permanezco en su amor a través de la oración y los sacramentos?
- ¿Amo a los demás "como Él me ha amado"? ¿O mi amor es interesado, selectivo o rencoroso?
- ¿He sido indiferente al dolor de mi prójimo? ¿He respondido con egoísmo donde se requería mi generosidad?
Oración Comunitaria de Perdón: Todos: Señor Jesús, que nos has amado hasta el extremo de dar la vida por nosotros, te pedimos perdón. Perdón por las veces que hemos dudado de tu amor y nos hemos alejado de ti. Perdón por las veces que no hemos amado a nuestros hermanos como Tú nos enseñas. Perdón por nuestra dureza de corazón y por no ser testigos de tu alegría. Lava nuestras culpas con tu Sangre Preciosa, sana nuestras heridas con tu infinita misericordia y danos la gracia de volver a Ti de todo corazón. Amén.
Canto: Perdón, Señor, perdón o Zamba del Perdón.
Cuarto Momento: Darse a Jesús (Compromiso)
“Entregarse a Jesús para que Él continúe su vida y misión en nosotros”.
Guía: La oración nos transforma y nos impulsa a la misión. Habiendo recibido y agradecido el amor de Cristo, y habiendo sido limpiados por su perdón, ahora le respondemos con nuestra entrega. Nos ofrecemos a Él para que sea Él quien ame, perdone y sirva a través de nosotros. Que nuestro compromiso sea ser reflejo vivo de su Corazón en el mundo.
Oración de Entrega (Inspirada en San Juan Eudes): Todos: Oh Jesús, mi Señor y mi todo. Me doy enteramente a Ti para ser tuyo en el tiempo y en la eternidad. Toma mi mente, para que solo piense en Ti. Toma mi memoria, para que siempre te recuerde. Toma mi voluntad, para que sea una con la tuya. Toma mi corazón, para que ame solo lo que Tú amas. Recibe todo mi ser y haz de mí un instrumento de tu paz y de tu amor. Forma en mí tu Corazón, para que yo pueda vivir ya no yo, sino que seas Tú quien viva en mí. Amén.
Preces: Respondamos a cada petición: "Jesús, que nuestro amor dé fruto abundante."
- Por la Santa Iglesia, para que sea siempre un faro del amor y la misericordia de Dios en el mundo. Oremos.
- Por el Papa, los obispos y los sacerdotes, para que, configurados con el Corazón de Cristo, pastoreen a su pueblo con un amor de Buen Pastor. Oremos.
- Por nuestras familias, para que en ellas reine el amor, el perdón y el servicio mutuo, a imagen de la Trinidad. Oremos.
- Por los que sufren, los enfermos, los que están solos y los pobres, para que a través de nuestro servicio caritativo puedan sentir el consuelo de tu amor. Oremos.
- Por nosotros aquí presentes, para que el fruto de esta Hora Santa sea un compromiso real de amarnos los unos a los otros como Tú nos has amado. Oremos.
(Se pueden añadir otras intenciones).
Padrenuestro.
Rito de Conclusión
Sacerdote: Nos has mandado permanecer en tu amor, Señor. Danos la gracia para cumplirlo.
Bendición con el Santísimo Sacramento.
(Mientras el sacerdote da la bendición, se puede entonar un canto como Tantum Ergo Sacramentum).
Aclamaciones: Sacerdote: Bendito sea Dios. Todos: Bendito sea Dios. Sacerdote: Bendito sea su santo Nombre. Todos: Bendito sea su santo Nombre. Sacerdote: Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Todos: Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Sacerdote: Bendito sea el Nombre de Jesús. Todos: Bendito sea el Nombre de Jesús. ... (se continúan las alabanzas).
Reserva del Santísimo.
Canto Final: Mi alma glorifica al Señor o un canto a la Virgen María, como la Salve Regina. Fuentes
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