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Laudes de hoy Martes 20 de Octubre de 2026 – San Pedro de Alcántara, presbítero

🕊️ Oraciones y Liturgia de Hoy (Jueves 29 de Octubre)
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Liturgia de las Horas: Laudes de Hoy

Invocación Inicial

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Invitatorio: Salmo 94

Antífona del Invitatorio: Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos de alabanza.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra,
y suyas son las cimas de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, formada por sus manos.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Vengan, postrémonos en adoración,
arrodillémonos ante el Señor, nuestro Creador;
porque él es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su rebaño,
las ovejas de su mano.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

¡Ojalá escuchen hoy su voz!
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como en el día de Masá en el desierto,
donde sus padres me tentaron y me probaron,
aunque habían visto mis obras.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Durante cuarenta años me asqueó aquella generación,
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mis caminos";
por eso juré en mi cólera
que no entrarían en mi descanso».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona del Invitatorio: Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Himno Oficial

Amanece el nuevo día,
luz de Dios resplandeciente,
derrama sobre tu pueblo
tu gracia viva y potente.

Que el trabajo de las manos
y el empeño del fervor
sean ofrenda agradable
a los ojos del Señor. Amén.

Salmodia

Salmo 23 (Entrada solemne del Señor en su santuario)

Antífona 1: Del Señor es la tierra y cuanto la llena; el orbe y todos sus habitantes.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que busca el rostro del Dios de Jacob.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Del Señor es la tierra y cuanto la llena; el orbe y todos sus habitantes.

Cántico de Tobías 13, 1-10 (Himno de alabanza a Dios salvador)

Antífona 2: Engrandeced al Señor, pueblo de Dios, confesadle ante las naciones.

Bendito sea Dios que vive eternamente,
y bendito sea su reino.
Él castiga y tiene compasión,
hace bajar al abismo y saca de él;
y no hay quien escape de su mano.

Confesadlo, hijos de Israel, ante los gentiles,
porque él os dispersó entre ellos.
Allí os mostró su grandeza:
ensalzadlo ante todos los vivientes,
porque él es nuestro Dios y Señor,
nuestro Padre por todos los siglos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2: Engrandeced al Señor, pueblo de Dios, confesadle ante las naciones.

Salmo 32 (Himno a la providencia y fidelidad de Dios)

Antífona 3: Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos.

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y nuestro escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3: Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos.

Lectura Breve y Responsorio

Hermanos: Ustedes no viven en tinieblas, para que el día los sorprenda como un ladrón. Todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día: no somos de la noche ni de las tinieblas. (1 Tesalonicenses 5, 4-5)

R/. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.
V/. Contemplaré tu rostro en la justicia.

Cántico Evangélico: Benedictus (Cántico de Zacarías)

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas:

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Preces Comunitarias

Demos gracias a Cristo, sol de justicia que ilumina nuestro caminar, y digámosle con fe:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por la santa Iglesia, para que anuncie con fidelidad el Evangelio a todas las gentes:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por los que sufren enfermedad, soledad o aflicción, para que sientan tu consuelo divino:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por nuestra comunidad orante de Camino y Oración, para que crezcamos en el amor fraterno:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Unidos como hijos de Dios, digamos con amor la oración de los discípulos:
Padre nuestro, que estás en el cielo...

Oración Conclusiva y Bendición

Dios de bondad, que nos llamas a velar continuamente en la fe, danos un corazón despierto para aguardar la venida de tu Hijo, y concédenos que la práctica humilde de la virtud nos prepare para el banquete eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Publicado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

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