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Laudes de hoy Martes 27 de Octubre de 2026 – Martes de la 30ª semana del Tiempo Ordinario

🕊️ Oraciones y Liturgia de Hoy (Miércoles 21 de Octubre)
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Liturgia de las Horas: Laudes de Hoy

Invocación Inicial

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Invitatorio: Salmo 94

Antífona del Invitatorio: Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos de alabanza.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra,
y suyas son las cimas de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, formada por sus manos.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Vengan, postrémonos en adoración,
arrodillémonos ante el Señor, nuestro Creador;
porque él es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su rebaño,
las ovejas de su mano.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

¡Ojalá escuchen hoy su voz!
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como en el día de Masá en el desierto,
donde sus padres me tentaron y me probaron,
aunque habían visto mis obras.

R/. Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Durante cuarenta años me asqueó aquella generación,
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mis caminos";
por eso juré en mi cólera
que no entrarían en mi descanso».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona del Invitatorio: Al Dios vivo y verdadero, vengan, adorémosle.

Himno Oficial

Nuevo fulgor del sol de Dios
despierta el orbe en bendición,
escuche el Padre nuestra voz
en encendida adoración. Amén.

Salmodia

Salmo 63 (Súplica contra los enemigos traicioneros)

Antífona 1: Guarda, Señor, mi vida del miedo al enemigo.

Escucha, oh Dios, la voz de mi lamento,
protege mi vida del miedo al enemigo;
escóndeme de la conjura de los perversos,
del motín de los malhechores.

Afilan su lengua como espada,
apuntan sus flechas envenenadas
para herir a escondidas al inocente.
Pero Dios los acribilla a flechazos,
el justo se alegrará con el Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Guarda, Señor, mi vida del miedo al enemigo.

Cántico de Isaías 38, 10-20 (Canto de Ezequías tras curar de su enfermedad)

Antífona 2: Señor, salvaste mi vida para que no pereciera.

Yo pensé: «En medio de mis días tengo que marchar
hacia las puertas del abismo;
me privan del resto de mis años».
Yo pensé: «Ya no veré más al Señor en la tierra de los vivos».

Pero tú detuviste mi alma ante la fosa fatal,
te echaste a la espalda todos mis pecados.
El Señor me salvará, y tocaremos nuestras arpas
todos los días de nuestra vida en la casa del Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2: Señor, salvaste mi vida para que no pereciera.

Salmo 64 (Acción de gracias por la fertilidad y la creación)

Antífona 3: A ti te conviene la alabanza en Sión, Señor.

A ti, oh Dios, te conviene la alabanza en Sión,
a ti se te cumplen los votos, porque tú escuchas las súplicas.
A ti acude todo mortal a causa de sus culpas.

Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales:
riegas los surcos, igualas los terrones,
con la llovizna los dejas mullidos, bendices sus brotes.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3: A ti te conviene la alabanza en Sión, Señor.

Lectura Breve y Responsorio

Hermanos: Ya es hora de que despierten del sueño, pues ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día se echa encima: vistámonos con las armas de la luz. (Romanos 13, 11-12)

R/. Señor, tú eres mi auxilio.
V/. No me dejes ni me abandones.

Cántico Evangélico: Benedictus (Cántico de Zacarías)

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas:

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Preces Comunitarias

Demos gracias a Cristo, sol de justicia que ilumina nuestro caminar, y digámosle con fe:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por la santa Iglesia, para que anuncie con fidelidad el Evangelio a todas las gentes:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por los que sufren enfermedad, soledad o aflicción, para que sientan tu consuelo divino:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por nuestra comunidad orante de Camino y Oración, para que crezcamos en el amor fraterno:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Unidos como hijos de Dios, digamos con amor la oración de los discípulos:
Padre nuestro, que estás en el cielo...

Oración Conclusiva y Bendición

Dios de amor y de paz, bendice a nuestros hogares y familias, y haz que, unidos por el vínculo sagrado de la caridad cristiana, demos en el mundo testimonio fecundo de fidelidad y servicio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Publicado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

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