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Oración por el Santo Padre

Moniciones, Lecturas y Evangelio del Jueves 26 de Noviembre de 2026 - Jueves de la 34ª semana del Tiempo Ordinario

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Tips Litúrgicos del Día

  • Color litúrgico: Verde.
  • Tiempo litúrgico: Tiempo Ordinario.
  • Ciclo ferial: Año II.

Santo del Día y Celebración: Jueves de la 34ª semana del Tiempo Ordinario

Índice del Artículo

Hoy la Iglesia celebra con gozo: Jueves de la 34ª semana del Tiempo Ordinario. Encomendamos nuestra jornada a su intercesión y testimonio de fidelidad al Evangelio.

Monición de Entrada

Queridos hermanos, nos acercamos al final del año litúrgico y la liturgia nos invita a reflexionar sobre la venida gloriosa de Cristo. Hoy, jueves de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, se nos llama a levantar la cabeza y a confiar en la liberación que el Señor nos trae. Preparemos nuestros corazones para recibirlo.

Citas Bíblicas y Proclamación de la Palabra

Primera Lectura

Las lecturas de hoy nos hablan del juicio de Dios sobre Babilonia y de la venida del Hijo del hombre con poder y gloria. Son textos que nos llaman a la esperanza y a la vigilancia. Escuchemos con atención y dejemos que la Palabra de Dios ilumine nuestra espera.

Cita Bíblica: Apoc 18, 1-2. 21-23; 19, 1-3. 9a

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Cita Bíblica: Sal 99, 2-5

R. R/. El Señor viene a juzgar al mundo con justicia.

Santo Evangelio

Aclamación antes del Evangelio:
Aleluya, aleluya. Levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberación. Aleluya. (Lc 21, 28)

Proclamación del Santo Evangelio según Lc 21, 20-28

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión del Día y Meditación Pastoral

Alimento para el Alma

El año litúrgico se acerca a su fin y la liturgia nos presenta las señales cósmicas y la venida gloriosa del Hijo del hombre. Es un momento para levantar la cabeza, no para esconderla por miedo. El mundo puede tambalear, los imperios pueden caer, pero la promesa de Cristo permanece: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán». La caída de Babilonia en el Apocalipsis es el anuncio de que todo poder humano, por imponente que parezca, tiene sus días contados. Solo el Reino de Dios es eterno. Los discípulos de Jesús no deben temer las catástrofes ni las persecuciones, porque en ellas se acerca su liberación. La esperanza cristiana no es un optimismo ingenuo, sino la certeza de que Cristo ha vencido al mundo y que su victoria se manifestará plenamente al final de los tiempos.

José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración

Hoy, el Señor nos invita a vivir en actitud de espera vigilante. No sabemos el día ni la hora, pero sabemos que Él vendrá. Mientras tanto, estamos llamados a ser signos de su Reino en medio del mundo: a practicar la justicia, a amar a los pobres, a perdonar a los que nos ofenden. La mejor manera de prepararnos para su venida es vivir cada día como si fuera el último, con el corazón lleno de amor y las manos ocupadas en el servicio. Que esta Eucaristía nos llene de esperanza y nos ayude a levantar la cabeza, sabiendo que nuestra liberación está cerca. Que el Señor, que viene a juzgar al mundo con justicia, nos encuentre preparados y nos conceda la alegría de la salvación.

Oración Universal de los Fieles

Por la Iglesia, para que, en medio de las pruebas, mantenga viva la esperanza de la venida del Señor. Roguemos al Señor. | Por los que viven en la angustia y el miedo, para que encuentren consuelo en la promesa de la liberación. Roguemos al Señor. | Por los gobernantes y autoridades, para que busquen la justicia y la paz, preparando así el camino del Señor. Roguemos al Señor. | Por nosotros, para que vivamos vigilantes y preparados, con la lámpara encendida, esperando la venida de Cristo. Roguemos al Señor.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no me permitas jamás separarme de ti. Amén.

Recursos y Enlaces Litúrgicos de Camino y Oración

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