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Laudes de hoy Jueves 12 de Noviembre de 2026 – San Josafat, obispo y mártir

🕊️ Oraciones y Liturgia de Hoy (Jueves 29 de Octubre)
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Liturgia de las Horas: Laudes de Hoy

Invocación Inicial

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Invitatorio: Salmo 94

Antífona del Invitatorio: Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos de alabanza.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra,
y suyas son las cimas de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, formada por sus manos.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Vengan, postrémonos en adoración,
arrodillémonos ante el Señor, nuestro Creador;
porque él es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su rebaño,
las ovejas de su mano.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

¡Ojalá escuchen hoy su voz!
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como en el día de Masá en el desierto,
donde sus padres me tentaron y me probaron,
aunque habían visto mis obras.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Durante cuarenta años me asqueó aquella generación,
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mis caminos";
por eso juré en mi cólera
que no entrarían en mi descanso».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona del Invitatorio: Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Himno Oficial

Luz que disipas la sombra,
Dios de justicia y bondad,
el orbe entero te asombra
con cánticos de piedad. Amén.

Salmodia

Salmo 142 (Súplica ante la extrema necesidad)

Antífona 1: Señor, escucha mi oración; tú que eres fiel, atiende a mi súplica.

Señor, escucha mi oración; tú que eres fiel, atiende a mi súplica;
tú que eres justo, escúchame. No entres en juicio con tu siervo,
pues ningún hombre es inocente frente a ti.

Extiendo mis manos hacia ti: mi alma tiene sed de ti como tierra reseca.
Respóndeme enseguida, Señor, que me falta el aliento.
En la mañana hazme escuchar tu misericordia, que en ti he confiado.
Enséñame a cumplir tu voluntad, ya que tú eres mi Dios.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Señor, escucha mi oración; tú que eres fiel, atiende a mi súplica.

Cántico de Isaías 66, 10-14a (Consuelo y alegría maternal de Jerusalén)

Antífona 2: Alegraos con Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis.

Festejad a Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis;
alegraos con ella de su alegría todos los que por ella llevasteis luto;
para que maméis a sus pechos y os saciéis de sus consuelos.

Porque así dice el Señor: «Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz.
Como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo a vosotros».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2: Alegraos con Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis.

Salmo 146 (Alabanza a Dios que sana a los de corazón quebrantado)

Antífona 3: Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados y venda sus heridas.

Alabad al Señor, que la música es buena; nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén, reúne a los deportados de Israel;
él sana los corazones destrozados, venda sus heridas.

Cuenta el número de las estrellas, a cada una la llama por su nombre.
Nuestro Dios es grande y poderoso, su sabiduría no tiene medida.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3: Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados y venda sus heridas.

Lectura Breve y Responsorio

Bendigan a los que los persiguen; bendigan y no maldigan. Alégrense con los que están alegres, lloren con los que lloran. Tengan los mismos sentimientos unos con otros; no pretendan grandezas, sino pónganse al nivel de los humildes. (Romanos 12, 14-16a)

R/. Te invoco, Dios mío, de todo corazón.
V/. Respóndeme y guardaré tus leyes.

Cántico Evangélico: Benedictus (Cántico de Zacarías)

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas:

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Preces Comunitarias

Demos gracias a Cristo, sol de justicia que ilumina nuestro caminar, y digámosle con fe:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por la santa Iglesia, para que anuncie con fidelidad el Evangelio a todas las gentes:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por los que sufren enfermedad, soledad o aflicción, para que sientan tu consuelo divino:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por nuestra comunidad orante de Camino y Oración, para que crezcamos en el amor fraterno:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Unidos como hijos de Dios, digamos con amor la oración de los discípulos:
Padre nuestro, que estás en el cielo...

Oración Conclusiva y Bendición

Dios todopoderoso y eterno, que concediste a San Josafat, obispo y mártir, la gracia de dar la vida por la unidad de tu Iglesia, concédenos, por su intercesión, que, firmes en la fe, trabajemos incansablemente por la reconciliación y la paz entre todos los cristianos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Publicado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

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