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Vísperas de hoy Domingo 8 de Noviembre de 2026 – Domingo 32 del Tiempo Ordinario

🕊️ Oraciones y Liturgia de Hoy (Jueves 29 de Octubre)
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Liturgia de las Horas: Vísperas de Hoy

Invocación Inicial

V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno Oficial

Cae la tarde serena,
Dios de inmensa majestad,
tu presencia nos consuela
en la santa soledad.

Danos noche sosegada,
líbranos de todo mal,
y bendice la morada
con tu paz celestial. Amén.

Salmodia

Salmo 109 (Sacerdote eterno según el rito de Melquisedec)

Antífona 1: Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec.

Oráculo del Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies».
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: «Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec.

Salmo 111 (El justo brilla como luz en las tinieblas)

Antífona 2: En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita.
En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.
No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2: En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.

Cántico de 1 Pedro 2, 21-24 (Padeció por nosotros dejándonos su ejemplo)

Antífona 3: Cargado con nuestros pecados subió al madero para que vivamos para la justicia.

Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
Sus heridas nos han curado.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3: Cargado con nuestros pecados subió al madero para que vivamos para la justicia.

Lectura Breve y Responsorio

Hermanos: La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4, 7)

R/. Sube mi oración a ti, Señor.
V/. Como incienso en tu presencia.

Cántico Evangélico: Magníficat (Cántico de la Santísima Virgen María)

Antífona Evangélica: Proclama mi alma la grandeza del Señor, y se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su sierva.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Evangélica: Proclama mi alma la grandeza del Señor, y se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.

Preces Comunitarias

Al caer de la tarde, elevemos nuestra oración a Dios Padre omnipotente, diciendo con fe:
Escucha a tu pueblo, Señor.

Te damos gracias por todos los beneficios recibidos en este día de gracia y trabajo:
Escucha a tu pueblo, Señor.

Concede serenidad a las familias, trabajo a los desempleados y paz a las naciones:
Escucha a tu pueblo, Señor.

Dales el descanso eterno a todos nuestros fieles difuntos en la gloria de tu reino:
Escucha a tu pueblo, Señor.

Unidos como hijos de Dios, digamos con amor la oración de los discípulos:
Padre nuestro, que estás en el cielo...

Oración Conclusiva y Bendición

Dios todopoderoso y eterno, que en tu amor infinito superas los méritos y deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que perdones lo que nos remuerde la conciencia y nos concedas lo que no nos atrevemos a esperar. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Publicado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

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