0%

Laudes de hoy Miércoles 7 de Octubre de 2026 – Nuestra Señora del Rosario

🕊️ Oraciones y Liturgia de Hoy (Sábado 10 de Octubre)
Guía del Mes →
🌅 Rezar Laudes 📖 Evangelio del Día 🌇 Rezar Vísperas 🌙 Completas

Liturgia de las Horas: Laudes de Hoy

Invocación Inicial

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Invitatorio: Salmo 94

Antífona del Invitatorio: Al Dios de toda bondad y consuelo, vengan, adorémosle.

Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos de alabanza.

R/. Al Dios de toda bondad y consuelo, vengan, adorémosle.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra,
y suyas son las cimas de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, formada por sus manos.

R/. Al Dios de toda bondad y consuelo, vengan, adorémosle.

Vengan, postrémonos en adoración,
arrodillémonos ante el Señor, nuestro Creador;
porque él es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su rebaño,
las ovejas de su mano.

R/. Al Dios de toda bondad y consuelo, vengan, adorémosle.

¡Ojalá escuchen hoy su voz!
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como en el día de Masá en el desierto,
donde sus padres me tentaron y me probaron,
aunque habían visto mis obras.

R/. Al Dios de toda bondad y consuelo, vengan, adorémosle.

Durante cuarenta años me asqueó aquella generación,
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mis caminos";
por eso juré en mi cólera
que no entrarían en mi descanso».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona del Invitatorio: Al Dios de toda bondad y consuelo, vengan, adorémosle.

Himno Oficial

Al clarear la luz del nuevo día,
cantemos a la gloria del Señor,
que vence las tinieblas del pecado
y llena nuestra alma de su amor.

Jesús resucitado de la muerte
nos abre los senderos de la paz,
y en este santo día nos congrega
para adorar su gloria celestial.

Gloria al Padre, al Hijo redentor,
y al Espíritu Santo consolador,
como era en el principio y para siempre
por los siglos eternos. Amén.

Salmodia

Salmo 92 (Gloria del Dios creador)

Antífona 1: ¡Qué magníficas son tus obras, Señor! ¡Qué profundos tus designios!

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder:
así está firme el orbe y no vacila.

Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno.

Levantan los ríos, Señor, su voz,
levantan los ríos su fragor;
pero más que la voz de aguas caudalosas,
más potente en el cielo es el Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: ¡Qué magníficas son tus obras, Señor! ¡Qué profundos tus designios!

Cántico de los Tres Jóvenes (Dn 3, 57-88)

Antífona 2: Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor.

Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor,
ensálcenlo con himnos por los siglos.

Ángeles del Señor, bendigan al Señor;
cielos, bendigan al Señor.

Aguas del espacio, bendigan al Señor;
ejércitos del Señor, bendigan al Señor.

Sol y luna, bendigan al Señor;
astros del cielo, bendigan al Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2: Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor.

Salmo 148 (Himno universal de la creación)

Antífona 3: Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.

Alaben al Señor en el cielo,
alaben al Señor en lo alto.
Alábenlo, todos sus ángeles;
alábenlo, todos sus ejércitos.

Alábenlo, sol y luna;
alábenlo, estrellas lucientes.
Alábenlo, espacios celestes
y aguas que cuelgan en el cielo.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3: Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.

Lectura Breve y Responsorio

Hermanos: La salvación es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder son de nuestro Dios por los siglos de los siglos.

R/. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
V/. Tú que resucitaste de entre los muertos.

Cántico Evangélico: Benedictus (Cántico de Zacarías)

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas:

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Preces Comunitarias

Demos gracias a Cristo, sol de justicia que ilumina nuestro caminar, y digámosle con fe:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por la santa Iglesia, para que anuncie con fidelidad el Evangelio a todas las gentes:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por los que sufren enfermedad, soledad o aflicción, para que sientan tu consuelo divino:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por nuestra comunidad orante de Camino y Oración, para que crezcamos en el amor fraterno:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Unidos como hijos de Dios, digamos con amor la oración de los discípulos:
Padre nuestro, que estás en el cielo...

Oración Conclusiva y Bendición

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, habiendo conocido por el anuncio del ángel la encarnación de Jesucristo, tu Hijo, por los misterios de su pasión y de su cruz, alcancemos la gloria de la resurrección, acompañados por la intercesión maternal de la Virgen del Rosario. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Publicado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

Contenido Relacionado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir