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Laudes de hoy Jueves 8 de Octubre de 2026 – Jueves de la 27ª semana del Tiempo Ordinario

🕊️ Oraciones y Liturgia de Hoy (Sábado 10 de Octubre)
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Liturgia de las Horas: Laudes de Hoy

Invocación Inicial

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Invitatorio: Salmo 94

Antífona del Invitatorio: Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos de alabanza.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra,
y suyas son las cimas de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, formada por sus manos.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Vengan, postrémonos en adoración,
arrodillémonos ante el Señor, nuestro Creador;
porque él es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su rebaño,
las ovejas de su mano.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

¡Ojalá escuchen hoy su voz!
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como en el día de Masá en el desierto,
donde sus padres me tentaron y me probaron,
aunque habían visto mis obras.

R/. Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Durante cuarenta años me asqueó aquella generación,
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mis caminos";
por eso juré en mi cólera
que no entrarían en mi descanso».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona del Invitatorio: Al Rey de reyes y Señor de los señores, vengan, adorémosle.

Himno Oficial

Al clarear la luz del nuevo día,
cantemos a la gloria del Señor,
que vence las tinieblas del pecado
y llena nuestra alma de su amor.

Jesús resucitado de la muerte
nos abre los senderos de la paz,
y en este santo día nos congrega
para adorar su gloria celestial.

Gloria al Padre, al Hijo redentor,
y al Espíritu Santo consolador,
como era en el principio y para siempre
por los siglos eternos. Amén.

Salmodia

Salmo 92 (Gloria del Dios creador)

Antífona 1: ¡Qué magníficas son tus obras, Señor! ¡Qué profundos tus designios!

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder:
así está firme el orbe y no vacila.

Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno.

Levantan los ríos, Señor, su voz,
levantan los ríos su fragor;
pero más que la voz de aguas caudalosas,
más potente en el cielo es el Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: ¡Qué magníficas son tus obras, Señor! ¡Qué profundos tus designios!

Cántico de los Tres Jóvenes (Dn 3, 57-88)

Antífona 2: Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor.

Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor,
ensálcenlo con himnos por los siglos.

Ángeles del Señor, bendigan al Señor;
cielos, bendigan al Señor.

Aguas del espacio, bendigan al Señor;
ejércitos del Señor, bendigan al Señor.

Sol y luna, bendigan al Señor;
astros del cielo, bendigan al Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2: Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor.

Salmo 148 (Himno universal de la creación)

Antífona 3: Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.

Alaben al Señor en el cielo,
alaben al Señor en lo alto.
Alábenlo, todos sus ángeles;
alábenlo, todos sus ejércitos.

Alábenlo, sol y luna;
alábenlo, estrellas lucientes.
Alábenlo, espacios celestes
y aguas que cuelgan en el cielo.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3: Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.

Lectura Breve y Responsorio

Hermanos: La salvación es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder son de nuestro Dios por los siglos de los siglos.

R/. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
V/. Tú que resucitaste de entre los muertos.

Cántico Evangélico: Benedictus (Cántico de Zacarías)

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas:

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.

Preces Comunitarias

Demos gracias a Cristo, sol de justicia que ilumina nuestro caminar, y digámosle con fe:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por la santa Iglesia, para que anuncie con fidelidad el Evangelio a todas las gentes:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por los que sufren enfermedad, soledad o aflicción, para que sientan tu consuelo divino:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Por nuestra comunidad orante de Camino y Oración, para que crezcamos en el amor fraterno:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.

Unidos como hijos de Dios, digamos con amor la oración de los discípulos:
Padre nuestro, que estás en el cielo...

Oración Conclusiva y Bendición

Dios nuestro, fortaleza de los que esperan en ti, escucha con bondad nuestras súplicas; y pues sin ti nada puede la flaqueza humana, concédenos siempre la ayuda de tu gracia para cumplir tus mandamientos y agradarte en el corazón y en las obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Publicado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.

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