Liturgia de las Horas: Laudes de Hoy
📅 Fecha: Viernes 23 de Octubre de 2026 | 📖 Salterio: Semana I | 🕊️ Conmemoración: San Juan de Capistrano, presbítero
Invocación Inicial
V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Invitatorio: Salmo 94
Antífona del Invitatorio: Al Señor, roca de nuestra salvación, vengan, adorémosle.
Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos de alabanza.
R/. Al Señor, roca de nuestra salvación, vengan, adorémosle.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra,
y suyas son las cimas de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, formada por sus manos.
R/. Al Señor, roca de nuestra salvación, vengan, adorémosle.
Vengan, postrémonos en adoración,
arrodillémonos ante el Señor, nuestro Creador;
porque él es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su rebaño,
las ovejas de su mano.
R/. Al Señor, roca de nuestra salvación, vengan, adorémosle.
¡Ojalá escuchen hoy su voz!
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como en el día de Masá en el desierto,
donde sus padres me tentaron y me probaron,
aunque habían visto mis obras.
R/. Al Señor, roca de nuestra salvación, vengan, adorémosle.
Durante cuarenta años me asqueó aquella generación,
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mis caminos";
por eso juré en mi cólera
que no entrarían en mi descanso».
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona del Invitatorio: Al Señor, roca de nuestra salvación, vengan, adorémosle.
Himno Oficial
Viernes santo de la cruz,
misterio del Redentor,
que derramas viva luz
por la llaga del amor.
En tu pasión nos miramos,
Señor Jesús, con piedad,
y arrepentidos clamamos
por tu infinita bondad. Amén.
Salmodia
Salmo 50 (Miserere: Súplica sincera del pecador arrepentido)
Antífona 1: Misericordia, Dios mío, por tu bondad; por tu inmensa compasión borra mi culpa.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Misericordia, Dios mío, por tu bondad; por tu inmensa compasión borra mi culpa.
Cántico de Isaías 45, 15-25 (Solo en Dios está la salvación)
Antífona 2: Verdaderamente tú eres un Dios escondido, el Dios de Israel, el Salvador.
Verdaderamente tú eres un Dios escondido,
el Dios de Israel, el Salvador.
Se avergüenzan y se sonrojan todos juntos,
se van avergonzados los fabricantes de ídolos.
Israel es salvado por el Señor
con una salvación eterna.
Mirad hacia mí y sed salvados,
confines todos de la tierra,
porque yo soy Dios, y no hay otro.
Ante mí se doblará toda rodilla,
por mí jurará toda lengua.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Verdaderamente tú eres un Dios escondido, el Dios de Israel, el Salvador.
Salmo 99 (Alegría de los que entran en el templo)
Antífona 3: Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría.
Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores.
Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.
Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre:
«El Señor es bueno, su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades».
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría.
Lectura Breve y Responsorio
No salgan de sus bocas palabras hirientes, sino buenas, que sirvan para edificación cuando sea necesario y hagan bien a quienes las escuchan. No entristezcan al Espíritu Santo de Dios. Desterrad de entre vosotros toda aspereza, ira, cólera y maledicencia. Sed buenos unos con otros, compasivos, perdonándoos mutuamente como Dios os perdonó en Cristo. (Efesios 4, 29-32)
R/. Mi boca te alabará con labios jubilosos.
V/. Porque has sido mi auxilio.
Cántico Evangélico: Benedictus (Cántico de Zacarías)
Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona Evangélica: El Señor ha visitado y redimido a su pueblo.
Preces Comunitarias
Demos gracias a Cristo, sol de justicia que ilumina nuestro caminar, y digámosle con fe:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.
Por la santa Iglesia, para que anuncie con fidelidad el Evangelio a todas las gentes:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.
Por los que sufren enfermedad, soledad o aflicción, para que sientan tu consuelo divino:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.
Por nuestra comunidad orante de Camino y Oración, para que crezcamos en el amor fraterno:
Señor Jesús, sé nuestra luz y nuestra salvación.
Unidos como hijos de Dios, digamos con amor la oración de los discípulos:
Padre nuestro, que estás en el cielo...
Oración Conclusiva y Bendición
Dios omnipotente, que suscitaste a san Juan de Capistrano para confortar a tu pueblo en medio de las tribulaciones con la fuerza del Nombre de Jesús, concédenos permanecer firmes en la prueba bajo tu protección celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
🕊️ Continúa tu Oración con Camino y Oración
Consulta el Calendario Litúrgico de Octubre de 2026 y el Santoral Católico Completo.
Publicado por José Luis Toro y el Equipo Pastoral de Camino y Oración.
Deja una respuesta
Contenido Relacionado