¿Qué es la fiesta del tabernáculo?

Jose Toro
la fiesta del tabernáculo?


La Fiesta de los tabernáculos, también llamadas fiesta de las cabañas o sucot (nombre en hebreo),
era una fiesta que celebraba el pueblo judío por la terminación del ciclo agrícola, también para
rememorar los 40 años en el desierto en busca de la tierra prometida por Dios. Esta es una de las
fiestas más importantes del judaísmo.


Se celebraba durante 7 días en Israel, alrededor del 15 y 22 de septiembre, participaban en su
mayoría hombres que, por obligación, peregrinaban en Jerusalén durante la festividad. La ley
judía exigía a todo varón que se congregara en Jerusalén para participar en la fiesta. «A los quince
días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Elohim por siete días»
(Levítico).


“Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus
ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Yahveh vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las
palabras de esta ley” (Deuteronomio 31:12). Dentro del tabernáculo de Dios fueron llamados los
gentiles a subir a Jerusalén para adorar a Dios y dar gracias por la tierra prometida a donde les
guió Moisés.


Esta fiesta tiene dos aspectos importantes para rememorar, los cuales son: dar gracias a Dios por
permitirle construir viviendas temporales que estaban compuestas de palmeras, donde se
refugiaron durante los 40 años en el desierto luego de la salida de Egipto, –cabe destacar que
durante la fiesta de las cabañas los judíos construían tiendas de paja iguales a las del desierto para
poder tener protección y cobijo durante los días en los cuales iban a pernotar en Jerusalén y para
conmemorar los años en los cuales sus ancestros vivieron de formar similar-; la segunda razón, dar
gracias al Señor por sus benevolencias, por las siembras y cosechas que les permitió disfrutar y por
la protección brindada.


“Para que sus generaciones sepan que Yo hice habitar en tabernáculos a los israelitas cuando los
saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor su Dios” (v. 43)

Otro gran aspecto de esta fiesta es la congregación para pedir la llegada del mesías, tal y como
anunciaron los profetas en el Antiguo Testamento de la Biblia. “Y la Palabra se hizo carne, y habitó
entre nosotros, y vimos su gloria (la gloria que corresponde al unigénito del Padre), llena de gracia
y de verdad.” Juan 1:14.


Preceptos del Sucot


El primer y último día de la semana los judíos estaban obligados a descansar de sus tareas
laborales y enfocarse únicamente en Dios. Se debían presentar ofrendas de sacrificios durante los
7 días de congregación, como expresión de gratitud y adoración. También los varones debían crear
chozas pequeñas con palmeras, paja, mimbre y frutos, es decir, debían crear los tabernáculos para
refugiarse, aunque su función principal era regocijarse por las bendiciones recibidas. En los días
intermedios el pueblo realizaba fiestas con música tradicional y bailaban el simjat beit hashoevá,
que conmemoraba el sacrificio anual del agua que se llevaba al templo.


Según el mandamiento judío, la mitzvot, para adorar a Dios los judíos buscaban 4 especies: palma
de hoja cerrada, etrog, hojas de mirto y hojas de sauce. El origen de esa tradición se ubica en el
libro del Levítico (23:40): «Y tomen el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de
palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y regocíjense delante del Señor su
Elohim por siete días».


Ceremonia de Netilat Lulav


Durante 6 días, excepto el sábado, se celebraba la ceremonia de Netila Lulav, o también llamada
Agitar el Lulav, en donde se tomaban las hierbas y se agitaban a los 4 puntos cardinales con
movimientos ascendientes y descendientes, mientras se recitaba la oración judía llamada Halel, la
cual contenía los salmos desde el 113 al 118.

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