Lecturas y Evangelio de hoy Domingo 11 de Septiembre del 2022 – Solemnidad de Nuestra Señora de Coromoto

Ramón Rojas Músico Católico
Lecturas y Evangelio de hoy Domingo 11 de Septiembre del 2022 - Solemnidad de Nuestra Señora de Coromoto
Frase del Evangelio de hoy: María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.

Tips Litúrgicos del día

Blanco // B.V.M. NTRA. SRA. DE COROMOTO, PATRONA DE VENEZUELA; solemnidad // Misa de la solemnidad, Gloria, lecturas propias, Credo, prefacio propio. // Se prohíben otras celebraciones, excepto la Misa exequial. // 1ª Lectura: Eco 24,1-2. 5-7.12-16.26-30; Salmo: Jdt 13; 2ª Lectura: Ga 4,4-7; Evangelio: Lc 2,15b-19.
LITURGIA DE LAS HORAS: de la solemnidad.
*Diócesis de Guanare: Ntra. Sra. de Coromoto, Titular de la Catedral y Patrona de la Diócesis.

  • 70 Aniversario de la coronación canónica de Ntra. Sra. de Coromoto (1952).

Moniciones de la Solemnidad de la Virgen de Coromoto

Moniciones de este día de la Solemnidad de la Virgen de Coromoto

MISA DE NTRA. SRA. DE COROMOTO

ORACIÓN COLECTA

Padre de misericordia, que desde el comienzo de nuestra historia nos has puesto bajo la maternal protección de la siempre Virgen María, Madre de tu Hijo, a la cual veneramos bajo la advocación de Coromoto: concédenos por su intercesión, vivir nuestro bautismo y hallar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Primera lectura

Del libro del Eclesiástico 24, 1-2. 5-7. 12-16. 26-30

La sabiduría hace su propio elogio y se gloría en medio de su pueblo; abre su boca en la asamblea del Altísimo, y ante todos los ejércitos celestiales se glorifica diciendo: “Yo salí de la boca del Altísimo y soy la primogénita de todas sus creaturas. Encendí en el cielo una luz que no se apaga y cubrí de niebla toda la tierra. Yo puse mi tienda en las alturas y mi trono sobre una columna de nubes.
Entonces, el creador del universo, el que me formó, me dio una orden, él estableció mi morada y me dijo: ‘Pon tu tienda en Jacob, que sea Israel tu heredad; echa raíces en medio de mis elegidos’.
En el principio, antes de los siglos, me formó y existiré para siempre. En su santa tienda ejercí las funciones sagradas ante él; por eso fijó mi morada en Sión –en la ciudad santa me hizo reposar– y en Jerusalén la sede de mi poder. En un pueblo glorioso eché raíces, en la porción del Señor, en su heredad.
Vengan a mí todos los que me aman, y sáciense de mis frutos, porque mis palabras son más dulces que la miel y mi heredad, mejor que los panales. Todas las generaciones me recordarán para siempre. Los que me comen seguirán teniendo hambre de mí, los que me beben seguirán teniendo sed de mí, los que me escuchan no tendrán de qué avergonzarse y los que se dejan guiar por mí no pecarán”.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Jdt 13

R. Tú eres la honra de nuestro pueblo.
Que el Altísimo te bendiga, más que a todas las mujeres de la tierra. Bendito sea el Señor, creador de cielo y tierra.
R. Tú eres la honra de nuestro pueblo.
Hoy el Señor te ha engrandecido tanto, que no dejarán de alabarte aquellos hombres que se acuerden en la tierra del poder de Dios.
R. Tú eres la honra de nuestro pueblo.

Segunda lectura

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas 4, 4-7

Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos. Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama “¡Abbá!”, es decir, ¡Padre! Así que no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.
Palabra de Dios.

Evangelio

Del santo Evangelio según san Lucas 2, 15-19

Cuando los ángeles lo dejaron para volver al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: “Vayamos hasta Belén, para ver eso que el Señor nos ha anunciado”. Se fueron, pues, a toda prisa y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían, quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Palabra del Señor.

Oración sobre las ofrendas

Señor, escucha nuestras plegarias y recibe las ofrendas que te presentan tus fieles en honor de María, siempre Virgen; que sean agradables a tus ojos y atraigan sobre el pueblo tu protección y tu auxilio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

V/. El Señor esté con ustedes.

R/. Y con tu espíritu.

V/. Levantemos el corazón.

R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.

Porque en tu inmensa bondad has querido que la Madre de tu Hijo, bajo el título de Coromoto, fuera especial Madre nuestra, refugio y Señora, presencia viva en la historia de este pueblo tuyo.
Ella, mensajera de tu verdad y signo materno de tu amor, nos brindó compasión, auxilio y defensa, y hoy nos invita a reconciliarnos contigo y entre nosotros, y a proclamar el Evangelio de tu Hijo, para hacer que florezcan en nuestras tierras la fraternidad y la paz.
Por eso, con todos los ángeles y los santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo…

Oración después de la comunión

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento, celebrando la solemnidad de María siempre Virgen, nos ayuden a reconocernos y amarnos todos como verdaderos hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne

V. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
El Padre misericordioso, por el gran amor que tuvo para con la Madre de su Unigénito, les conceda la salud del alma y del cuerpo. R. Amén.

Jesucristo, el fruto bendito de la Virgen María, les conceda ser adornados con las virtudes que los hacen más gratos a él. R. Amén.

El Espíritu Santo, que descendió sobre la santísima Virgen, les conceda la alegría de la paz y los mantenga unidos en el seno de la Madre Iglesia. R. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo ☩ y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. R. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN DE VENEZUELA AL CORAZÓN INMACULADO DE NUESTRA SEÑORA DE COROMOTO

(El texto de consagración a María Santísima, con algunas adaptaciones y modificaciones está inspirado en la fórmula elaborada para el 22 de abril de 1988, durante el año mariano, escrito en el Monasterio de Ntra. Sra. de Coromoto, en Humocaro Alto. Edo. Lara. Venezuela).

¡Salve, Oh Madre María, aurora jubilosa, Nuestra Señora de Coromoto! Nos acogemos a tu Corazón Inmaculado, Madre de los hombres y de los pueblos, tú conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, Madre del sacrificio escondido y silencioso, Madre de la Misericordia que sale al encuentro de nosotros pecadores, nos presentamos hoy ante ti, para consagrarte todo nuestro ser y todo nuestro amor.

Oh Madre, que cautivas el corazón de este pueblo que peregrina en Venezuela, consagrada al Santísimo Sacramento, confiamos en ti para que en ti y contigo podamos consagrarnos plenamente a la persona y a la obra de tu Hijo Jesús.

Te consagramos la vida y el camino de cada una de nuestras Iglesias particulares; nuestras comunidades con sus pastores, nuestros institutos religiosos y nuestros movimientos apostólicos; nuestra oración y nuestro trabajo, nuestro compromiso cristiano en la edificación de un mundo más justo y solidario, nuestras debilidades físicas y espirituales, nuestras alegrías y nuestros dolores. Todo lo que tenemos y somos, lo ponemos bajo tu cuidado.

Respondiendo a tu solicitud maternal, queremos ser cada vez más tus hijos, imitando tu vida de oración, humildad y sacrificio, por medio del Evangelio vivido con alegría y confianza. Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de la obediencia y fidelidad a Jesucristo en la Iglesia.

¡Madre, consagramos especialmente a tu corazón Inmaculado la vida presente y futura de nuestra Patria soberana, que te bendice y aclama¡ Son tuyas sus selvas y costas, montañas y llanuras; tuyos sus pueblos y caseríos, ciudades y aldeas; tuyos son sus niños y jóvenes, adultos y ancianos; tuyos sus valores y tradiciones, su historia y su patrimonio cultural; tuyos sus gobernantes y sus gobernados; los hijos de adentro y los hijos de afuera; tuyos sus logros y avances, sus llantos y sus alegrías.

Madre de Cristo, que guardas en silencio todas las maravillas de Dios, sigue velando con primoroso cuidado sobre las generaciones presentes y futuras de este pueblo generoso y alegre que quiere vivir unido y en paz. María, Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, somos parte del Continente de la esperanza: te pedimos que en todos los pueblos hermanos de América Latina y del Caribe, reine la paz, se implante la justicia, impere la libertad y se abran los caminos de la integración y del progreso.

Reina y Madre del universo, que tu amor y protección apresuren el triunfo del reino de Dios y el momento en que todos los hombres proclamen que Tú eres bendita, porque has creído en las promesas divinas. Que en unión contigo y por tu intercesión, todos juntos podamos cantar eternamente las alabanzas de tu Hijo Jesús, nuestra vida y Señor de nuestra historia.
Nuestra Señora de Coromoto Patrona de Venezuela, renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria. Amén.

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