Lecturas de la misa del día de hoy lunes 06 de Noviembre de 2024 (Reflexión)

Padre Jose Luis Toro
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Tips Liturgicos del Dia de Hoy

Verde // Lunes de la XXXI semana del tiempo ordinario; feria // Misa de la feria, prefacio común

Citas Bíblicas de hoy

1ª Lectura: Rm 11,30-36; Salmo: Sal 68; Evangelio: Lc 14,12-14

PRIMERA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11 ,29-36

Hermanos:

Los dones y la llamada de Dios son irrevocables.

Vosotros, en otro tiempo, erais rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, habéis obtenido misericordia.

Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia.

Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos.

¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos!

¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva?

Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 68, 30-31. 33-34. 36-37 (R.: 14c)

R. Que me escuche, Señor, tu gran bondad.

Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias. R.

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R.

El Señor salvará a Sión,
reconstruirá las ciudades de Judá,
y las habitarán en posesión.
La estirpe de sus siervos la heredará,
los que aman su nombre vivirán en ella. R.

EVANGELIO

No invites a tus amigos, sino a pobres y lisiados

 Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 12-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a uno de los principales fariseos que lo había invitado:

—«Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado.

Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos».

Palabra del Señor.

Reflexión para el lunes 29 de agosto de 2024

Hola a todos, ¿cómo están? Espero que estén teniendo un buen día.

Hoy celebramos el lunes 29 de agosto de 2024. Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la humildad y la inclusión.

En la primera lectura, san Pablo nos habla de la salvación de los gentiles. Él nos recuerda que Dios es fiel a sus promesas y que, en Jesucristo, ha salvado a todo el mundo, sin distinción de raza o condición social.

En el salmo, cantamos la grandeza y la majestad de Dios. Él es el Señor del universo, que reina con justicia y amor.

En el Evangelio, Jesús nos invita a ser humildes y a invitar a todos a participar de su banquete. Él nos enseña que la salvación es un don gratuito de Dios, que está disponible para todos, sin distinción.

Una historia de la vida real

Hace unos años, conocí a una mujer llamada María. María era una mujer humilde y sencilla, que vivía en un barrio pobre de la ciudad. Ella trabajaba como empleada doméstica y tenía una vida muy sencilla.

Un día, María conoció a un grupo de jóvenes que estaban trabajando en un proyecto de ayuda social en su barrio. Los jóvenes se acercaron a María y le ofrecieron su ayuda para mejorar su casa. María, al principio, no estaba muy segura de aceptar la ayuda. Ella pensaba que no merecía ser ayudada.

Pero los jóvenes la convencieron de que aceptara su ayuda. Ellos le dijeron que ella era tan importante como cualquier otra persona y que merecía tener una vida mejor.

María aceptó la ayuda de los jóvenes y su casa fue completamente remodelada. Ella estaba muy contenta con la ayuda que había recibido.

La historia de María nos enseña que todos somos importantes ante los ojos de Dios. No importa nuestra raza, condición social o situación económica. Todos somos hijos de Dios y merecemos ser tratados con respeto y dignidad.

¿Cómo podemos ser más humildes e inclusivos en nuestra vida cotidiana?

Aquí hay algunas ideas:

  • Evitar juzgar a los demás. Todos cometemos errores.
  • Ser generosos con nuestro tiempo y nuestros recursos.
  • Ofrecer nuestra ayuda a los demás, sin esperar nada a cambio.

Cuando somos humildes e inclusivos, estamos construyendo un mundo más justo y más amoroso.


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