Lecturas de la misa del día de hoy 10 deNoviembre de 2024 (Reflexión) – San León Magno

Padre Jose Luis Toro
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Tips Liturgicos del Dia de Hoy

Blanco // San León Magno, Papa; memoria obligatoria // Misa de la memoria, prefacio común o de los santos pastores. /

Citas Bíblicas de hoy


1ª Lectura: Rm 15,14-21; Salmo: Sal 97; Evangelio: Lc 16,1-8.

Monición de entrada

Hoy, en la fiesta de San León Magno, reflexionamos sobre la vida y las enseñanzas de este gran Papa de la Iglesia. En la Primera Lectura, escucharemos las palabras de San Pablo a los romanos, recordándonos la importancia de llevar el Evangelio a todas las naciones.

Monición Primera Lectura

En esta lectura, San Pablo nos insta a compartir el Evangelio con celo y valentía, como lo hizo San León Magno en su época. Escuchemos con atención las palabras del apóstol y reflexionemos sobre cómo podemos aplicar este llamado a nuestra propia vida.

PRIMERA LECTURA

Vi que manaba agua del lado derecho del templo, y habrá vida dondequiera que llegue la corriente

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 15, 14-21

Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente estoy convencido de que rebosáis de buena voluntad y de que os sobra saber para aconsejaros unos a otros.

A pesar de eso, para traeros a la memoria lo que ya sabéis, os he escrito, a veces propasándome un poco.

Me da pie el don recibido de Dios, que me hace ministro de Cristo Jesús para con los gentiles: mi acción sacra consiste en anunciar el Evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles, consagrada por el Espíritu Santo, agrade a Dios.

En Cristo Jesús estoy orgulloso de mi trabajo por Dios. Sería presunción hablar de algo que no fuera lo que Cristo hace por mi medio para que los gentiles respondan a la fe, con mis palabras y acciones, con la fuerza de señales y prodigios, con la fuerza del Espíritu de Dios.

Tanto, que en todas direcciones, a partir de Jerusalén y llegando hasta la Iliria, lo he dejado todo lleno del Evangelio de Cristo.

Eso sí, para mí es cuestión de amor propio no anunciar el Evangelio más que donde no se ha pronunciado aún el nombre de Cristo; en vez de construir sobre cimiento ajeno, hago lo que dice la Escritura:

«Los que no tenían noticia lo verán,
los que no habían oído hablar comprenderán».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 97, 1. 2-3ab. 3cd-4 (R.: cf. 2b)

R. El Señor revela a las naciones su victoria.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclamad al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

Monición del Evangelio

En el Evangelio, escucharemos la parábola del administrador astuto. Aunque el administrador era astuto en los asuntos del mundo, San León Magno nos recuerda que debemos ser aún más astutos en asuntos de fe y caridad. Reflexionemos sobre cómo podemos usar nuestros recursos terrenales para ganar amigos para el Reino de Dios.

EVANGELIO

Hablaba del templo de su cuerpo

Lectura del santo evangelio según san Lucas 16, 1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes.

Entonces lo llamó y le dijo:

«¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido».

El administrador se puso a echar sus cálculos:

«¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa».

Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo dijo al primero:

«¿Cuánto debes a mi amo?».

Éste respondió:

«Cien barriles de aceite».

Él le dijo:

«Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta».

Luego dijo a otro:

«Y tú, ¿cuánto debes?».

Él contestó:

«Cien fanegas de trigo».

Le dijo:

«Aquí está tu recibo, escribe ochenta».

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz».

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN PARA EL DÍA DE HOY

Hoy, en la fiesta de San León Magno, nos encontramos con un Evangelio que, a primera vista, puede parecer desconcertante. La parábola del administrador astuto (Lc 16,1-8) nos presenta a un hombre que es alabado por su astucia en asuntos mundanos, aunque haya actuado deshonestamente. ¿Qué podemos aprender de esta extraña historia?

San León Magno, cuya vida conmemoramos hoy, nos ofrece una clave para entender el mensaje detrás de esta parábola. Él fue un Papa valiente y sabio que defendió con firmeza la fe cristiana en un momento crucial de la historia de la Iglesia. Al igual que el administrador astuto, San León Magno fue astuto, pero su astucia se manifestó de manera diferente. No en asuntos mundanos, sino en la defensa de la fe y la caridad.

La parábola nos recuerda la importancia de utilizar nuestros recursos terrenales de manera sabia, no en beneficio propio, sino en la construcción del Reino de Dios. San León Magno nos muestra que la verdadera astucia está en usar nuestras capacidades y recursos para ganar amigos para la eternidad, para proclamar el Evangelio y para ayudar a los necesitados.

Al reflexionar sobre la vida de San León Magno, podemos aprender que ser astuto en asuntos espirituales implica actuar con amor, compasión y valentía, y dedicar nuestras vidas a servir a Dios y a los demás. Su legado perdura como un faro de luz en medio de las adversidades, y su ejemplo nos desafía a vivir con la misma pasión por la fe y la caridad.

En esta fiesta de San León Magno, recordemos que la astucia en el mundo puede llevar a la ganancia temporal, pero la astucia en la fe y la caridad nos guía hacia una riqueza eterna. Sigamos el ejemplo de este gran Papa y vivamos nuestras vidas con la misma pasión y valentía en la defensa de nuestra fe y en el servicio a los demás. De esta manera, ganaremos amigos en el Cielo y continuaremos el legado de San León Magno en nuestro tiempo.

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