Con una Solemne Eucaristía inició su Ministerio Pastoral Mons. Helizandro Terán Arzobispo de Mérida

Padre Jose Luis Toro

La Arquidiócesis de Mérida celebró con júbilo junto al Cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo Arzobispo de Caracas, Mons. Luis Enrique Rojas Ruiz Obispo Auxiliar, clero merideño, religiosas, religiosos, seminaristas, movimientos de apostolado y pueblo católico merideño, el Inicio del Ministerio Pastoral como VII Arzobispo Metropolitano de Mérida de Mons. Helizandro Emiro Terán Bermúdez.

Inicio de la Celebración

La ceremonia comenzó con una procesión desde la Iglesia El Carmen hasta la Catedral de Mérida. Mons. Helizandro Terán fue recibido en las puertas de la Catedral por el Pbro. José Gregorio Méndez, Párroco de El Sagrario, la procesión avanzó por la nave central de la Catedral, recibiendo el aplauso de los fieles.

Antes de subir al Altar Mayor, Mons. Helizandro Terán junto al Cardenal Baltazar Porras y Mons. Luis Enrique Rojas se dirigieron hasta la Capilla del Santísimo para orar un instante.

Después del saludo inicial, el Cardenal Baltazar Porras invitó a Mons. Helizandro a sentarse en la Cátedra Episcopal y luego le entregó el báculo como símbolo de la sucesión apostólica, en ese momento, en señal de júbilo, sonaron las campanas de la Catedral.

Posteriormente el Pbro. Alexander Rivera Vicario General de la Arquidiócesis de Mérida dirigió unas palabras a Mons. Helizandro Terán, en nombre del presbiterio, religiosos, grupos de apostolado y laicos.

Luego, el Arzobispo recibió a los miembros del Colegio de Consultores, Vicarios Episcopales, Consejo Presbiteral y al Clero quienes le manifestaron Reverencia y Obediencia.

Un grupo de representantes de la vida eclesial, vida consagrada, laicos y autoridades civiles presentes le manifestaron al Arzobispo su afecto y compromiso de trabajar con él en su Ministerio Episcopal.

Homilía de Mons. Helizandro Terán

En la homilía, Mons. Helizandro Terán, primeramente, saludó con cariño, agradecimiento y admiración a su predecesor Su Eminencia el Cardenal Baltazar Porras nuevo Arzobispo de Caracas a quien agradeció por su entrega generosa durante los años que estuvo al frente de la iglesia emeritense.

Dijo el Arzobispo “No llego a esta sede en busca de honores humanos, ni de comodidades temporales, llego como un simple Fraile Agustino que recogiendo el fruto sembrado por mis antepasados misioneros quiere servir a la unidad de esta iglesia emeritense, consciente del que preside a un pueblo, es ante todo siervos de muchos”.

“No vengo a esta Arquidiócesis creyendo saberlo todo, vengo a aprender con ustedes, vengo a darme a ustedes como Pastor, vengo a hacerme hermano de todos, pues todos somos seguidores del Señor Jesús”.

Mons Helizandro Terán

“No traigo un programa pastoral propio, entre todos debemos dar forma a un Plan Pastoral que sirva para convertirnos, como nos recuerda el Papa Francisco, en una auténtica iglesia en salida misionera”.

En las ofrendas, representantes de las autoridades públicas del Estado presentaron a Mons. Terán, su escudo Episcopal como Arzobispo Metropolitano de Mérida como testimonio de una iglesia abierta al diálogo y de ser instrumento de escucha para que todos podamos encontrarnos como una sola familia de hermanos.

Los Colegios católicos y sus diferentes etapas de enseñanza también se ofrendaron como la semilla de mostaza, la más pequeña de todas, pero semilla de valores, de ejemplos y aprendizajes.

El Colegio Nacional de Periodistas y varios Comunicadores Sociales también se presentaron como instrumentos de anuncio profético, para que el Señor les de la gracia de la escucha y revelar la verdad con caridad y justicia.

Los jóvenes se presentaron como la esperanza en la iglesia con el símbolo de la Jornada Mundial de la Juventud, es el momento de levantarse, levantémonos sin demora.

Cáritas Arquidiocesana presentó su compromiso de vivir como iglesia samaritana, dando gracias a Dios por haver el bien sin dar rodeos al sufrimiento del prójimo y sanar sus heridas con el vino del consuelo y el aceite de la esperanza.

La gaita zuliana también se hizo presente en las ofrendas por ser el Zulia el lar nativo del Señor Arzobispo.

Finalmente, se ofrendó el pan y el vino, para entregar al Señor a todas las familias, son ellas el Santuario de la vida, pidiendo que renueve en este inicio de un nuevo arzobispado a cada hogar merideño para que viva en verdad la misión de ser iglesia.

Después de la Comunión, el Padre Emerson Mora, Párroco de Chacantá, expresó en la acción de gracias que el Señor ha sido bueno con nosotros, hoy nos bendice al iniciar su Ministerio Pastoral en Mérida Mons. Helizandro Terán de la Orden de San Agustín, que como aquellos hermanos agustinos de aquellos años hará mucha ayuda espiritual en estas tierras, impulsando la sinodalidad y el espíritu misionero de una iglesia en salida.

El Cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo tomó la palabra para expresarle a Mons. Helizandro Terán que era portavoz de un mensaje que le enviaba Mons. Ignazio Ceffalia, Encargado de Negocios de la Nunciatura en Venezuela, el cual e manifestaba su cercanía a pesar de no estar presente en la ceremonia por estar solo en la Nunciatura Apostólica pero que lo acompañaba en el inicio de su Ministerio Arzobispal en la Segunda Arquidiócesis del país.

El Cardenal pidió a los obispos orar por quienes los han precedido y dejaron un legado de lo que ellos no sembraron, pero recogieron sus frutos. El Cardenal expresó a Mons. Helizandro que reciba también todo el entusiasmo y la fidelidad que quiere dar como obispo y como religioso que se une como los primeros evangelizadores de esta región andina desde el siglo XVI hasta nuestros días y que cuente con todos.

Luego los Obispos, bajaron hasta la cripta donde se encuentran los restos de los obispos y arzobispos que han fallecido, entre ellos el más reciente Mons. Miguel Antonio Salas, actualmente Siervo de Dios. Se rezó un responso por el eterno descanso de ellos.

Después de la Bendición final, Mons. Helizandro Terán Arzobispo de Mérida, consagró su Ministerio Pastoral a María Inmaculada Concepción, pidiéndole su protección y orando ante ella con el canto de la Salve Regina, que al igual que los demás cantos, fueron interpretados por la Coral Cantus Mensurabilis.

La invitación que nos deja la Arquidiócesis de Mérida, sus obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos, seminaristas, movimientos de apostolado y laicos comprometidos es a caminar juntos con el Evangelio por una iglesia en salida, discípula y misionera.

Freddy Criollo Villalobos

07/02/23

CNP 19076

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